FRANCIA: SERAN DESPLAZADOS ARCHIVOS NACIONALES Y PATRIMONIO MUSEÍSTICO PARA DESPERDIGARLOS EN UN PARÍS QUE TIENE NUEVAS FRONTERAS
>> miércoles, 30 de noviembre de 2011
El Paris del Siglo XXI
http://www.abc.es/ 30/11/2011
La Torre Eiffel, Notre
Dame, Montmartre, el Louvre... ? Piezas de una ciudad museo. El París
del siglo XXI tendrá otros monumentos emblemáticos. Comienza a ser realidad el proyecto Gran
París que Sarkozy lanzó en 2007 con
varios rostros: los rascacielos y la Gran Arca de la Défense, nuevas pirámides
de vidrio, una red de trenes automáticos que darán a la capital un puerto de
mar, archipiélagos de ciudades convertidas en laboratorios ecológicos,
territorios temáticos especializados en nuevas tecnologías, desplazando del
antiguo «centro» los archivos nacionales y el patrimonio museístico para
desperdigarlos en un París que tiene nuevas fronteras: nuevas y viejas ciudades
«absorbidas» por la capital de mañana...
Una
docena de grandes arquitectos fueron invitados en 2007 a proponerideas de futuro. Esos proyectos fueron sometidos a
«referéndum» en 2009. Comienza a ponerse en marcha una nube de proyectos coordinados
por una administración especial.
Los
trabajos deben escalonarse a lo largo de más de una década. Pero ya funcionan algunos
de los trenes sin conductor que
deberán ser la regla para una nueva red de infraestructuras: 175 nuevos
kilómetros de trenes y líneas de metro, enlazando con la red actual. Un equipo
de arquitectos dirigido por Antoine Grumbach sueña con dar a París su puerto de
mar, a través de trenes de alta velocidad, convirtiendo el puerto del Havre en
una «barriada» de París.
La
gran perspectiva histórica del Louvre, las Tullerías, el obelisco de la plaza
de la Concordia, los Campos Elíseos y el Arco del Triunfo, fue la obra de reyes
y presidentes, desde antes de Luis XIV hasta Napoleón. De Gaulle, Pompidou,
Giscard, Mitterrand y Chirac prolongaron
esa perspectiva hasta los rascacielos del barrio de la Défense y la Gran Arca.
Sarkozy sueña con prolongar esa misma perspectiva otra veintena de kilómetros,
hasta Cergy-Pontoise. Un espectador que se sitúe en el Louvre podrá ver, en
línea recta, la obra y los monumentos de varios siglos de reyes y presidentes
de Francia, «unidos» en esa perspectiva singular.
Ha
comenzado el proyecto de construcción de «archipiélagos», polos urbanos
especializados, a la manera del Silicon Valley californiano.
En
torno a Bourget-Roissy nace un «polo» de transporte continental y
trasatlántico, cuyo «navío almirante» es el aeropuerto Charles-de-Gaulle.
Al Este de París ha comenzado a construirse una ciudad de nuevo cuño, la ciudad
Descartes, con vocación pedagógica y universitaria, al frente de un «polo» de
formación y nuevas tecnologías.
En Clichy-Montfermeil,
viejos inmuebles de los años sesenta y setenta serán utilizados como «pilares»
de una ciudad de las artes y la cultura, donde creadores de muy diversas
disciplinas podrán «aislarse» de la «vieja ciudad».
En Cergy-Pontoise ha comenzado a construirse un nuevo
Centro Nacional de Conservación del Patrimonio. Buena parte de los fondos
históricos de grandes museos nacionales serán desplazados desde el París
«antiguo», para ser reagrupados en museos y archivos de nuevo cuño,
enriquecidos con nuevas tecnologías.
Arquitectos
como Jean Nouvel,Winy Maas, Antoine Grumbach, Lin Finn Geipel, Djamel Klouche,
Rogers Stirk Harbour, Bernardo Secchi y Paola Vigano, Christian de Portzamparc,
Yves Lion, o Roland Castro siguen trabajando en esos y otros proyectos. Hay
presupuestados unos 35.000 millones de euros, a invertir durante los próximos
años. En marcha, el Gran París será la obra final de una o dos generaciones. Los rascacielos de la
Défense, la pirámide de vidrio del Louvre, los trenes automatizados y
los edificios ecológicos son una realidad que ha comenzado a cambiar el rostro
histórico del viejo y renovado París.