Mostrando entradas con la etiqueta Fuentes de información. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fuentes de información. Mostrar todas las entradas

Lo que las IA no producen por si solas: información nueva de fuentes primarias, verificada por profesionales y contextualizada con conocimiento especializado

>>  martes, 28 de julio de 2026

La era de la IA devuelve el valor a las fuentes, la verificación y el conocimiento especializado
https://laboratoriodeperiodismo.org


Imagen generada con la ayuda de un motor de IA


Un informe de AppliedXL sostiene que, a medida que la inteligencia artificial abarata la búsqueda, el resumen y la distribución de contenidos, la ventaja competitiva de los medios se desplaza hacia aquello que las máquinas todavía no pueden producir por sí solas: información nueva obtenida en fuentes primarias, verificada por profesionales y contextualizada con conocimiento especializado.

La expansión de la inteligencia artificial generativa está reduciendo con rapidez el coste de buscar, resumir, recombinar y distribuir información. Pero esa abundancia no elimina el valor del periodismo ni del análisis especializado. Lo desplaza hacia una zona más difícil de automatizar: descubrir qué ha sucedido, comprobarlo en la fuente original, interpretar sus consecuencias y convertirlo en una señal fiable antes de que el resto del mercado la haya identificado.

Esta es la tesis central de Original Intelligence: What Stays Valuable When AI Can Deliver Anything, un informe publicado por AppliedXL y firmado por Francesco Marconi. El estudio sostiene que las empresas de información han cobrado históricamente por dos actividades que estaban integradas en un mismo producto: producir conocimiento nuevo y hacerlo llegar a sus destinatarios. La inteligencia artificial está separando ambas funciones. La distribución se convierte progresivamente en una materia prima barata, mientras que la obtención de información original pasa a concentrar una parte creciente del valor.

El informe denomina a esa segunda actividad Original Intelligence, que podría traducirse como inteligencia original: la capacidad de localizar un hecho nuevo, verificarlo en una fuente primaria, explicar su relevancia y presentarlo de una manera que permita tomar decisiones. No se trata simplemente de escribir contenidos originales, sino de incorporar al registro público algo que antes no estaba disponible o no había sido interpretado correctamente.

La separación entre producir información y distribuirla

AppliedXL divide el negocio de la información en dos grandes funciones.

La primera es la originación. 

Consiste en ser el primero en identificar un hecho nuevo, comprobarlo en la fuente y convertirlo en una señal que pueda utilizarse. 

La segunda es la distribución: 

buscar información ya registrada, resumirla, reorganizarla, combinarla y presentarla de una forma útil.

Durante décadas, periódicos, agencias, editoriales especializadas, empresas de datos y proveedores de información profesional vendieron ambas funciones como un único producto. El cliente pagaba simultáneamente por el trabajo de investigación y por el canal que le permitía acceder a él.

La inteligencia artificial rompe ese paquete. Los modelos pueden recorrer enormes volúmenes de información, resumir documentos, relacionar fuentes y responder preguntas a una velocidad difícil de igualar por una redacción. Sin embargo, continúan dependiendo de que alguien haya observado, registrado y validado previamente el hecho sobre el que trabajan.

El informe resume la diferencia de una forma tajante: las máquinas pueden recuperar la verdad, pero no producirla. Pueden analizar una sentencia judicial una vez publicada, pero no asistir al juicio, hablar con las partes o descubrir una información que todavía no figura en ningún documento. Pueden examinar datos regulatorios, pero necesitan que esos datos existan y que alguien determine cuáles son relevantes.

La frontera no se encuentra, por tanto, entre la escritura humana y la escritura automatizada. Se encuentra entre trabajar con el conocimiento ya registrado y establecer el primer contacto con un hecho nuevo.

De las palomas de Reuters a los agentes de inteligencia artificial

Para explicar este desplazamiento, Marconi recurre a la historia de Paul Julius Reuter. En 1850, antes de que la red telegráfica conectara completamente Bruselas y Aquisgrán, Reuter utilizó palomas mensajeras para transportar los precios de cierre de la Bolsa de París. Durante unas horas, sus clientes disponían de una información que todavía no había llegado al resto del mercado.

Cuando el telégrafo cubrió aquel trayecto, las palomas dejaron de tener utilidad. Reuter no defendió el antiguo sistema, sino que adoptó la nueva infraestructura, se trasladó a Londres y construyó la agencia que acabaría convirtiéndose en Reuters. El valor nunca estuvo en la paloma ni en el cable, sino en disponer antes que los demás de una señal relevante.

Según el informe, la industria de la información ha atravesado tres grandes etapas. En la primera, marcada por el telégrafo, la escasez estaba en el transporte. En la segunda, representada por terminales como Bloomberg, LexisNexis o FactSet, el valor pasó a la estructuración de datos y a su integración en los procesos profesionales. En la tercera, la actual, el receptor ya no es necesariamente una persona, sino un agente de inteligencia artificial que consulta información, la cruza con otras fuentes e incluso ejecuta acciones.

Cuanto más eficiente se vuelve la distribución, mayor es la dependencia de la información original que alimenta el sistema. El agente puede ser la capa de entrega más sofisticada que haya existido, pero sigue necesitando un hecho verificado que procesar.

El archivo pierde valor; la actualidad verificada lo gana

Uno de los planteamientos más relevantes para los medios es que el archivo deja de constituir, por sí solo, una ventaja suficiente.

Durante años, acumular noticias, documentos y bases de datos permitía levantar barreras frente a nuevos competidores. Ahora, una empresa puede licenciar grandes fondos documentales e interrogarlos mediante inteligencia artificial. Lo que se abarata es el almacén de hechos ya registrados.

Eso no significa que los archivos dejen de ser útiles. Su función cambia. En lugar de venderse como un producto estático, sirven para proporcionar contexto histórico a los sistemas que buscan anomalías en los documentos que se publican cada día. El valor ya no reside únicamente en poseer el pasado, sino en utilizarlo para detectar qué acaba de cambiar.

AppliedXL considera que la ventaja competitiva pasa de la exhaustividad a la frescura. No gana necesariamente quien posee más documentos, sino quien cuenta con los mecanismos, las fuentes y el conocimiento especializado para interpretar un registro en el momento en que aparece.

Para los medios, esto supone una modificación profunda de prioridades. La producción de artículos explicativos genéricos, resúmenes o piezas fácilmente reproducibles pierde capacidad de diferenciación. En cambio, aumenta el valor de los profesionales que acceden a fuentes primarias, detectan cambios, verifican datos y explican sus consecuencias antes de que sean evidentes.

El periodista como especialista en información

El informe incluye dentro de la categoría de “especialistas en información” tanto a periodistas como a analistas. Su función no consiste solo en encontrar datos, sino en distinguir cuáles importan.

Un sistema automatizado puede señalar una anomalía dentro de miles de registros. La decisión difícil es determinar si esa anomalía representa una historia, un riesgo, una oportunidad o simplemente ruido estadístico.

También puede conectar documentos ya disponibles, pero no necesariamente conseguir el dato que aún no se ha publicado, llamar a una fuente o identificar la implicación de una modificación aparentemente menor. El verdadero valor surge al combinar acceso, conocimiento del sector, procedimientos de verificación y responsabilidad editorial.

AppliedXL denomina “algoritmo humano” al conjunto ordenado de pasos que sigue un experto: qué registros consulta, en qué orden los cruza, qué fuentes considera fiables y cómo determina que una hipótesis está suficientemente probada.

Parte de ese proceso puede codificarse y ejecutarse mediante inteligencia artificial. Pero el informe sostiene que no resulta tan sencillo reproducir el acceso a las fuentes, el conocimiento acumulado de un ámbito y la confianza asociada a una organización o a un profesional concreto.

El modelo, por tanto, no excluye al periodista. Lo sitúa en una posición distinta. La inteligencia artificial realiza la búsqueda masiva, la extracción de datos y parte de la comparación. El especialista decide dónde mirar, qué significa el hallazgo, qué falta por comprobar y si la información puede publicarse.

Una arquitectura para producir inteligencia verificable

El documento propone un proceso de siete fases para transformar la información original en un producto profesional.

Primero se accede directamente a registros institucionales primarios, como expedientes regulatorios, resultados clínicos, permisos, sentencias o registros administrativos. Después, esos documentos se estructuran para que puedan ser procesados por máquinas y cada elemento permanezca vinculado a su fuente.

La tercera fase consiste en detectar cambios, excepciones y anomalías. La cuarta relaciona esos acontecimientos con otros registros, momentos o entidades. A continuación se verifica la información, se revisa su procedencia y se somete a supervisión humana.

Solo después se contextualiza: a quién afecta, qué puede anticipar y por qué resulta relevante. Finalmente, la información se distribuye en el punto en que se toma una decisión, ya sea como alerta, indicador, previsión o registro de resolución.

El proceso combina capacidad tecnológica y disciplina periodística. El informe insiste en que la velocidad sin verificación produce ruido. Cada afirmación debe poder rastrearse hasta su documento original y ser revisada antes de llegar al cliente.

Este planteamiento se aleja del modelo de redacción que utiliza la inteligencia artificial únicamente para generar más artículos. La tecnología no se aplicaría principalmente a multiplicar el volumen publicado, sino a ampliar la cantidad de registros que una organización puede vigilar y analizar.

El contenido genérico se aproxima a un precio cero

El informe plantea una divergencia económica entre contenido e inteligencia.

El coste marginal de generar un artículo, un resumen o una explicación genérica se reduce progresivamente. Cuando varias herramientas pueden ofrecer productos semejantes, el contenido pierde escasez y resulta más difícil cobrar una suscripción o mantener tarifas publicitarias elevadas.

AppliedXL aclara que no todo el contenido perderá valor al mismo ritmo. La información exclusiva, las marcas reconocidas y determinados trabajos periodísticos podrán conservar capacidad de suscripción. La mayor presión recaerá sobre la franja intermedia de contenidos indiferenciados que muchas empresas han utilizado para obtener tráfico y publicidad.

La inteligencia profesional sigue una trayectoria distinta. Un gestor de inversiones, un médico, un regulador o un directivo no necesita recibir más artículos. Necesita una señal concreta, verificable y suficientemente fiable como para respaldar una decisión económica, clínica o institucional.

Según el documento, cuando el empaquetado y la distribución se abaratan, la garantía de que una información es real se convierte en el producto. Esa garantía depende de que alguien con conocimiento especializado haya localizado el dato en un registro primario, lo haya comprobado y asuma la responsabilidad de publicarlo.

La oportunidad está en la información profesional

Una de las conclusiones más claras del informe es la conveniencia de desarrollar productos de inteligencia para empresas y profesionales.

AppliedXL recomienda sustituir progresivamente la dependencia de la publicidad y del tráfico masivo por servicios que vendan información estructurada a personas que toman decisiones. El argumento es que el mercado de la atención está siendo inundado por contenidos generados automáticamente, mientras que las decisiones de alto impacto siguen necesitando fuentes verificadas.

El informe identifica tres grupos potenciales de compradores.

Los profesionales pagan por información que les permita decidir. Las plataformas de inteligencia artificial necesitan datos comprobados y vinculados a fuentes para evaluar sus propias respuestas. Los mercados de predicción y otros sistemas automatizados requieren registros autorizados que determinen si un acontecimiento ha ocurrido finalmente.

Los tres grupos buscan, en esencia, lo mismo: un hecho verificable, defendible línea por línea y conectado con su fuente original.

Esta lógica abre posibilidades para medios especializados en economía, salud, energía, regulación, política pública, seguridad o tecnología. En lugar de limitarse a publicar noticias sobre un sector, podrían convertir su capacidad de observación en alertas, bases de datos, indicadores, sistemas de vigilancia o herramientas integradas en el flujo de trabajo de sus clientes.

Los nuevos mercados nacen cuando aparecen nuevos registros

El informe analiza 235 empresas de información fundadas entre 1792 y 2023 para estudiar en qué parte de la cadena comenzaron su actividad. Su conclusión es que las nuevas capas tecnológicas suelen ser ocupadas por compañías nacidas específicamente para operar en ellas, y no necesariamente por los actores tradicionales que dominaban las anteriores.

AppliedXL también estudia la aparición de empresas por sectores. Entre las 170 compañías orientadas a información profesional de la muestra, identifica ámbitos como finanzas, salud, energía, seguridad, regulación y análisis empresarial. La metodología y la clasificación aparecen detalladas en el propio informe.

La creación de nuevos registros públicos puede anticipar el nacimiento de nuevos productos. El documento menciona los registros de carbono, las obligaciones de información sobre emisiones y los futuros sistemas de notificación de incidentes relacionados con inteligencia artificial.

Cuando una regulación obliga a producir datos nuevos y esos datos se vuelven accesibles, aparece un mercado para organizarlos, analizarlos y convertirlos en señales. Según AppliedXL, sectores como la energía y los materiales podrían presentar oportunidades porque se están generando nuevos registros sin que exista todavía una oferta equivalente de empresas especializadas.

Un planteamiento estratégico, no una conclusión definitiva

El informe ofrece un marco especialmente útil para entender dónde puede mantenerse el valor periodístico. Sin embargo, debe leerse también como una tesis empresarial.

AppliedXL explica que el modelo propuesto se basa en el sistema que la propia compañía ha desarrollado. Su recomendación de convertirse en una empresa de inteligencia original coincide, por tanto, con el producto y la posición de mercado que defiende.

Además, algunas de sus afirmaciones son más estratégicas que demostrables. La inteligencia artificial todavía puede ampliar su capacidad para observar el mundo mediante sensores, satélites, herramientas de navegación y agentes conectados a fuentes en tiempo real. El propio informe reconoce esa evolución, aunque diferencia entre capturar una señal y comprender qué significa.

Tampoco toda investigación original tendrá valor económico. La escasez no garantiza que exista un cliente dispuesto a pagar. La información debe afectar a una decisión concreta, producirse con suficiente frecuencia y entregarse en un formato que pueda integrarse en el trabajo del comprador.

Aun así, el diagnóstico resulta relevante para los medios. La inteligencia artificial no elimina la necesidad de obtener información propia. Reduce el valor de muchas de las tareas que rodeaban esa actividad y que hasta ahora constituían una parte importante del producto periodístico.
El reto para los medios no es producir más, sino descubrir mejor

El informe concluye que las organizaciones periodísticas ya poseen buena parte de los activos necesarios para competir: relaciones con fuentes, procedimientos de verificación, conocimiento especializado, credibilidad y capacidad para interpretar acontecimientos.

Lo que necesitan no es intentar superar a las grandes compañías tecnológicas en el desarrollo de modelos. Su oportunidad consiste en aplicar esos modelos a la parte más difícil del trabajo: vigilar más fuentes, detectar antes los cambios, relacionar documentos, verificar los hallazgos y convertirlos en información accionable.

AppliedXL advierte de que utilizar la inteligencia artificial solamente para producir más contenido acelera la propia mercantilización. Utilizarla para encontrar, probar y explicar hechos nuevos permite, en cambio, ampliar la parte del negocio que conserva escasez.

La transformación que describe el informe no conduce necesariamente a un periodismo con menos tecnología, sino a uno en el que la tecnología deja de ser el producto principal. Cuando buscar, resumir y redactar se convierten en capacidades disponibles para cualquiera, la ventaja vuelve a depender de saber dónde mirar, qué preguntar y cómo demostrar que algo es cierto.





Read more...

En las fuentes originales se encuentra incluso lo que uno no estaba buscando

>>  domingo, 3 de agosto de 2014

Robert Darnton: “El comercio amenaza a internet”
http://www.eldeber.com.bo/ 03/07/2014

Causó una conmoción con su proyecto de biblioteca digital gratuita. Dio una conferencia en Santa Cruz

Sí, los bibliotecarios pueden cambiar el mundo. Robert Darnton reúne en sí las cualidades de todo utopista práctico: hace que las cosas sucedan. Y lo que le ha sucedido a la humanidad es una biblioteca pública digital. Gratuita. Digital Public Library of America: dp.la. Todos pueden y deben acceder a todo el conocimiento: libros, películas, videos, investigaciones científicas. Es un investigador de la historia de la lectura y bibliotecario. Dirige la biblioteca de la Universidad de Harvard. Fue invitado a Santa Cruz por la Universidad para el Desarrollo y la Innovación (UDI) y EBSCO Information Services. El 14 de julio dio una conferencia acerca de la información científica y las bibliotecas electrónicas.





Como historiador, usted no confía en los periódicos. ¿Por qué?

Me entrené en Oxford yendo a los archivos y quedé impregnado con lo que se llama empirismo inglés. La mayoría de mis libros fueron escritos después de años de estar en medio de manuscritos como fuentes. He ido a París, a Berlín y a varias bibliotecas y archivos para buscar respuestas a preguntas que consideraba importantes. No solo leo los libros de otros historiadores, sino que trato de consultar manuscritos.

…la fuente original.

En las fuentes originales se encuentra incluso lo que uno no estaba buscando. La emoción para mí al hacer historia es una constante exposición a los archivos y hacer descubrimientos para ayudarnos a entender la condición humana.

En nuestros días, después de empezar con Gutenberg y llegar hasta Google, ¿en qué clase de lectores nos estamos convirtiendo?

Algunos piensan que Google está haciendo más estúpida a la gente. Hay un artículo que se llama Cómo Google lo está haciendo estúpido. No lo creo. Está basado en una teoría según la cual las sinapsis del cerebro se desarrollan de cierta manera que se acostumbran a leer textos cortos y no largos. No podemos sostener la atención ni la concentración y todo se simplifica. Afecta físicamente la organización de nuestro cerebro y la manera en que los impulsos eléctricos van a través de las sinapsis. Eso está lejos de ser probado.

La ciencia del cerebro está en su infancia, en los comienzos, como para decirnos algo acerca de cómo la gente opera su mente, cómo procesamos la información sensorial y las palabras. La respuesta: no la sabemos. Cada día, alguien se queja conmigo, como jefe de una gran biblioteca, de que la gente no lee tan seria y profundamente como antes.

¿Y qué responde usted?

Uno: les pregunto, “¿usted sabe si la gente leía seriamente?”. Dos: la lectura se está diversificando, no haciéndose más superficial.

¿Es, quizá, el mismo fenómeno de la escritura? Para conversar ahora se escribe más. Los adolescentes escriben más, aparentemente.

- Sí. Hay más comunicación a través de la palabra escrita, aunque es una escritura permisiva, la gramática es mala y la pronunciación… olvídelo, se usan abreviaciones. No sabemos qué tan profundo es este cambio, pero sí sabemos que internet permea a todos en la vida diaria, al menos en el mundo desarrollado. Hay diferencias acerca de cómo la gente se orienta en su entorno.

Democratización de la información. Eso es clave en nuestra época. ¿Estamos cerca de alcanzarla?

- Fue el tema de mi charla. Creo que la tecnología moderna –internet- hace posible la democratización del acceso a la información de una forma que era imposible hace 200 años. Gente como Condorcet en Francia o Jefferson en las colonias americanas estaba de acuerdo en que la república dependía del acceso a la información, de que los ciudadanos debían saber lo que estaba ocurriendo.

La palabra impresa a través de periódicos, panfletos y libros era crucial. Pero hace 200 años solo una minoría podía leer y entre los que leían, pocos podían comprar libros. Internet está disponible para todos, aunque hay un internet dividido. En los países en desarrollo a veces no hay.

- Solo el 30% de la población mundial tiene acceso a internet. ¿Los Estados ayudan o perjudican la democratización de la información?

Más o menos. La democratización es una posibilidad real. Está ocurriendo, pero la comercialización es una fuerza que se opone. Me preocupa que intereses comerciales vayan a dominar internet.

La amenaza que vemos casi cada día es un intento de convertir internet de un espacio libre y disponible para todos, en un área loteada y con intereses comerciales que controlan el acceso. Google lo hizo cuando trató de crear una biblioteca comercial. Nosotros peleamos creando una biblioteca digital pública de Estados Unidos, con libros disponibles gratuitamente para todos. Los ciudadanos deberían estar constantemente preocupados por el peligro de la comercialización.

Deberían protegerse contra los intereses comerciales y tomar internet, que debe pertenecer a todos.

¿Incluso con las investigaciones científicas?

En Harvard todas las investigaciones científicas deben ser gratuitas para el público. Tenemos un repositorio de acceso abierto. Todo artículo nuevo escrito por un profesor de Harvard, incluyéndome, debe estar depositado en este repositorio. Todos en el mundo pueden leerlo. Esto es un gran cambio. Cada semana recibo un reporte del número de lecturas o descargas de mis artículos en este repositorio. Creo que la semana pasada hubo como 2.000 lecturas de casi 260 países. Es una difusión de ideas mayor a la que sería posible en una revista electrónica o periódico.

¿Diría que esto es una revolución?

La palabra revolución está sobreutilizada. Soy especialista en la Revolución Francesa. He leído en los periódicos que hubo una ‘revolución en la moda masculina’s; o una ‘revolución’ en el estilo de defensa en el fútbol. La palabra revolución está perdiendo su fuerza. Pero creo que este cambio actual es incluso más grande que el cambio con Gutenberg.

De hecho, cuando estudiamos la revolución de Gutenberg, algunos de los resultados son sorprendentes. Por ejemplo, la publicación de manuscritos, de libros escritos a mano, se ha incrementado después de Gutenberg. Por lo tanto, la impresión no destruye la publicación de copias manuscritas; en realidad, las estimula.

Hemos aprendido que la edición de manuscritos continuó en los siglos XVI, XVII y XVIII. Estamos aprendiendo cosas acerca del ambiente de la comunicación. Un medio de comunicación no desplaza a otro: conviven simultáneamente. Eso está pasando hoy con la imprenta y la comunicación electrónica.

Finalmente, ¿qué diferencia hay entre la naturaleza de la lectura en el siglo XIX y la de la actualidad?

Algunos tratamos de hacer una historia de la lectura. Empezamos con la presunción de que la lectura no ha sido siempre la misma en todas partes. ¿Cómo puede ser posible? Porque cada sociedad en diferentes lugares y épocas ha sido distinta. Es un reto difícil. Tenemos muy poca información acerca de cómo leía la gente realmente. En la Edad Media la gente leía en voz alta. La lectura silenciosa es relativamente reciente. Se leía en grupos, no en soledad. Ahora, nuestra idea de un lector que se sienta y estudia probablemente no es cierta para la mayoría de las lecturas en el pasado.

Por eso el estilo en los textos era distinto…

- …Porque se suponía que los libros y las cartas se leerían en voz alta. Cuando Voltaire las escribía, sabía que las leerían en voz alta en París.

La presunción que implicaba la comunicación era diferente. Hubo un cambio en la forma en que la gente leía en 1800. Antes de esa época, la gente no tenía muchos libros y leía los mismos una y otra vez. Alrededor de 1800, la clase media leía una sola vez y buscaba más porque había más libros disponibles. En el siglo XVII comenzó en Holanda, con el primer periódico verdadero, una nueva experiencia: la lectura de periódicos




Autor: Javier Méndez Vedia

Read more...

ARCHIVOS Y DOCUMENTOS CASTRENSES FUENTE PRINCIPAL PARA REVIVIR LA HISTORIA ESPAÑOLA

>>  lunes, 24 de septiembre de 2012

"La historia militar nos ayuda a comprender la Historia de España"
http://www.colpisa.com/ 24/09/2012

-Hugo O'Donnell coordina a un grupo de investigadores en un libro sobre las hazañas bélicas de la Edad Moderna española
Madrid, 22 sep.: Las hazañas y fracasos militares españoles ocurridos en el Nuevo Mundo, el Atlántico y la ofensiva en el Mediterráneo, desde final del reinado de los Reyes Católicos y toda la dinastía de la Casa de Austria (1516-1700) son analizados en profundidad, a través de los escritos y documentos que atesoran los archivos castrenses, en el tercer tomo de la Historia Militar de España, 'Edad Moderna. I Ultramar y la Marina', que dirige y coordina el académico Hugo O'Donnell. La obra, que una vez concluida constará de siete volúmenes, está coeditada por el Ministerio de Defensa y la editorial Laberinto, en colaboración con la Real Academia de la Historia y el patrocinio de la Fundación Ramón Areces.

El propio Hugo O'Donnell, convencido de que «en España se lee poco y de historia nada», defiende que el trabajo realizado por los expertos en esta obra saca a la luz hechos objetivos, evitando la «tergiversación». En este sentido, el presidente de la Comisión Española de Historia Militar (Cehismi), el teniente general Alfonso de la Rosa, destaca que queda «mucho por descubrir» en los archivos castrenses, fuente principal de esta colección, impulsada en 2006 a iniciativa del académico Juan Pérez de Tudela.

El teniente general De la Rosa, que también es director del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Ceseden), insiste que el fin es aclarar lo importante y determinar la veracidad de los sucesos, porque «existía un importante número de publicaciones sobre temas históricos, pero no todos tenían una visión imparcial, algunos incluso era interesados. No había una obra general, ni científica».
Para estudiosos
Y es que para el coordinador de la publicación, «la historia militar nos ayuda a comprender la Historia de España». Sin embargo, la primera no tiene por qué coincidir con la segunda de manera cronológica. En este trabajo «no se pretendía abundar sobre lo conocido», explica Hugo O'Donnell, de manera que no es un tratado de historia como tal, sino que es un libro dirigido «para los estudiosos del tema» y no para el público en general. 

Este tercer volumen de la Historia Militar de España, una vez descubierto el Nuevo Mundo, documenta tanto lo que fue la expansión en la conquista de América como las luchas contra los navíos ingleses y los piratas en el Atlántico, las Filipinas, las técnicas de navegación y la construcción de defensas militares en aquellos territorios, cuya obra O'Donnell compara con la construcción de la Gran Muralla china. Además, también dedica sus páginas a las campañas en el Mediterráneo contra las campañas contra los otomanos y los territorios en Europa. 

O'Donnell asegura que sobre todas estas gestas existen bulos y cuentos, pero la Historia «es enemiga de cualquier leyenda» y por este motivo «es objetivo nuestro el combatir la Historia manipulada». En este sentido, el historiador habla de la «mal llamada» Armada Invencible, que en numerosas ocasiones fue derrotada, pero apunta que a lo largo de los siglos hubo hasta cuatro armadas invencibles españolas, temidas por el resto de naciones. Lo que ocurría con la escuadra española, explica el experto, es que al ser España la primera potencia del planeta «estábamos solos ante el resto del mundo» porque todos los países eran enemigos potenciales.

Read more...

Beatriz Arias Álvarez: RECUPERACION DE FUENTES A TRAVES DEL ARCHIVO HISTORICO

>>  miércoles, 15 de agosto de 2012

Puebla dictan conferencia en FFyL BUAP
http://www.alianzatex.com/ 15/08/2012



Beatriz Arias Álvarez, catedrática de la UNAM, durante su participación en el ciclo de conferencias La Lingüística Contemporánea en México, en el auditorio Elena Garro de la BUAP. BUAP | TEXCOCO PHOTO
Puebla, Puebla.- (Texcoco Mass Media).- La recuperación de fuentes a través de un archivo histórico es fundamental para la caracterización de cualquier lengua histórica, afirmó Beatriz Arias Álvarez, catedrática de la UNAM, durante su participación en el ciclo de conferencias La Lingüística Contemporánea en México, en el auditorio Elena Garro de la BUAP.

En este ciclo organizado por el Colegio de Lingüística y Literatura Hispánica de la Facultad de Filosofía y Letras, la destacada investigadora hizo un análisis en torno a una serie de documentos rescatados del Archivo General de la Nación y los Archivos Estatales del Ministerio de Cultura, pertenecientes a Cristobal Colón, Fray Pedro de Gante, Hernán Cortes, así como cartas y recados de mestizos, entre otros.

Durante su conferencia “La recuperación de archivos históricos como fuente para adentrarnos en el español colonial mexicano”, la investigadora mostró cómo a través de esos documentos manuscritos es posible interpretar no sólo el idioma que hablaban, sino la fecha, el lugar, o la situación que vivieron en diferentes momentos y destacó que en Puebla y México existen archivos invaluables.

“Si se quiere saber el habla en general tenemos que buscar todas esas formas de hablar que se daban en la Colonia y no solo cartas personales, era otro tipo de comunicación que muchas veces va a influir en cómo se habla actualmente”.

Señaló que en cada región americana la lengua española se configura de diferente manera y esta reestructuración patrimonial se debe no sólo a factores lingüísticos.

Arias Álvarez, indicó que la recolección de manuscritos es importante pero no lo es menos la organización de los mismos, por lo que recomendó su organización y catalogación a partir de cuatro parámetros: diatópico, diacrónico, diatrástico y diafásico.

Agregó que a su vez los textos se pueden clasificar en informales, como cartas a familiares o amigos, semi-informales como denuncias o autodefensas, y formales que pueden ser cédulas, juicios, testamentos o actas.

Por otra parte mostró a los asistentes las formas de transcripción de dichos documentos como crítica o estrecha y su utilidad para conocer el español colonial mexicano, al hacer uso de indigenismos, vocablos y expresiones de la época, algunas de ellas aún presentes en nuestra lengua actual.

“Fíjense bien -está haciendo uno la barba a otro-, este nos queda en México se conserva -hacer la barba-, y esto sólo nos lo va a dar la sociedad que hay en México”.

La catedrática concluyó que la red que se entreteje entre los parámetros y sus divisiones, ayudará de mejor manera a advertir los fenómenos lingüísticos sobresalientes o característicos de la lengua en estudio.

Read more...

Snap Shots

Get Free Shots from Snap.com

  © Free Blogger Templates Autumn Leaves by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP