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Mauricio Merino Huerta: “nuestros archivos son un verdadero desastrés..."

>>  sábado, 12 de marzo de 2016

Especialista pide a diputados locales “no dormirse” en tema de Ley General de Archivos
http://www.criticapolitica.mx/ 12/03/2016

Especialista pide a diputados locales “no dormirse” en tema de Ley General de Archivos

Culiacán, Sinaloa (Café Negro Portal).-El coordinador de la Red por la Rendición de Cuentas, Mauricio Merino Huerta, pidió a los diputados locales de Sinaloa no “dormirse” en el tema de la Ley General de Archivos porque ha sido muy difícil lograr convencer a la gente de que la palabra archivo no produzca bostezos, sino el mayor interés político y ciudadano posible porque son la base de la información pública.

El especialista en Derecho Constitucional y Ciencia Política afirmó que en México no hay cultura de archivos ya que “nuestros archivos son un verdadero desastrés y la expresión ni siquiera es mía, la tomo prestada de Mercedes de Vega, la directora general del Archivo General de la Nación. No tenemos ni siquiera información exacta porque tradicionalmente en México se ha considerado que la información que producen los servidores públicos o lo entes públicos es suya y entonces se la pueden llevar a su casa o destruirlas, como tradicionalmente así ha sucedido”.

Invitado por el Congreso del Estado en coordinación con la Comisión Estatal de Acceso a la Información Pública como parte de las Jornadas por la Transparencia, el ex consejero del Consejo General del Instituto Federal Electoral aseguró que no puede haber acceso a la información pública donde no hay información, ya que es un principio de básico simple de entender, pero muy difícil de implementar porque en México no hay una cultura de archivos.

Por su parte, el diputado Jesús Enrique Hernández Chávez, presidente de la Junta de Coordinación Política reconoció, que tal y como se ha advertido por especialistas en el tema de la transparencia y la rendición de cuentas, el Sistema Nacional de Transparencia requiere todavía de dos cimientos que son ineludibles y complementarios, como lo son la Ley General de Archivos y la de Protección de Datos Personales.

“Es por ello que ante la armonización que se pretende hacer a nivel local de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, es un buen momento para reflexionar los alcances que ésta tiene a nivel nacional y ver la posibilidad de incorporar disposiciones progresivas que abonen a su fortalecimiento”, considera.

Durante su mensaje en la conferencia Desafíos de la Transparencia y la Rendición de Cuentas, que impartió el Doctor Mauricio Merino Huerta, coordinador de la Red por la Rendición de Cuentas, precisó que desde el Poder Legislativo se pretende dotar a la entidad con un marco jurídico para un mejor desarrollo y para una convivencia social más civilizada y democrática.

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Mercedes Vega: situación actual de los archivos en México es un “auténtico desastre

>>  viernes, 18 de septiembre de 2015

Gestión documental, una necesidad para México; afirman expertos
http://www.jornada.unam.mx/ 18/09/2015


México, DF. Pese a contar con un “extraordinario patrimonio documental” cuyos orígenes datan de 1790, cuando se estableció en la Nueva España el primer archivo general para reunir en un solo lugar la documentación concerniente al Virreinato, la situación actual de los archivos en México es un “auténtico desastre”, sostuvo la directora general del Archivo General de la Nación (AGN), Mercedes de Vega.

Al inaugurar el seminario México pierde información: hacia una política de gestión documental, celebrado en las instalaciones del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), la funcionaria destacó en que si bien el país cuenta con leyes que obligan a los tres órdenes de gobierno a llevar un manejo eficiente de sus archivos, el 50 por ciento de las entidades y dependencias del país no cuentan con un sistema de control y gestión documental.

“Referirse a los archivos mexicanos en cifras obliga, si se quiere ser honesto y eludir los eufemismos, a hablar sin tapujos del drama nacional que viven los archivos. Y si bien pude haber titulado la presentación Las condiciones presentes de los archivos, ello es imposible cuando se trata de un autentico desastre”, comentó.

El Director General de la Escuela Mexicana de Archivos, Ramón Aguilera Murgía, explicó que en muchas unidades administrativas no existen verdaderos archivos de trámite sino una acumulación de carpetas inmensas, integradas por documentos guardados juntos sin importar su origen y contenido, lo mismo se trate de carpetas de correspondencia de entrada y salida, que de formas de autorización del mando superior o acuerdo al origen del área que manden el documento, etcétera.

“Es una acumulación de documentos apilados en carpetas que no tienen ningún principio de orden archivístico, los cuales después de unos años de haber sido usado se canalizan a bodegas intermedias, o en el mejor de los casos a los archivos de concentración. Después de algunos años es muy difícil encontrar una información, a menos que la revisemos carpeta por carpeta”.

Durante la inauguración del seminario el director general del CIDE, Sergio López Ayllón, enfatizó que el país enfrenta el reto de articular 7 políticas que convergen en un mismo proceso de diseño implementación regulación: Ley de Acceso a la Información, de Transparencia y Acceso a la Información, de Gobierno Digital, de Gobierno Abierto, de Archivos en Gestión Documental, el Sistema Nacional De Información y la reforma a la Ley de Ciencia y Tecnología con el acceso abierto a los recursos de formación científica, tecnológica y de innovación.

Aguilera Murgía abundó que el primer elemento que explica la perdida de documentos públicos es el factor humano, pues la apatía, la negligencia y el desconocimiento del tema archivistico de los mandos superiores es frecuente.

“Desde el planteamiento de las normas jurídicas hasta su implementación encontramos el desinterés por darle el lugar que merece en la organización y la conservación de la memoria corporativa, entendiendo que el archivo es el CPU de la administración publica”, comentó.

Agregó que de 20 portales de obligaciones de transparencia correspondientes a dependencias federales el 75 por ciento (es decir 15) tienen asignadas sus coordinaciones de archivos al área de recursos materiales y en general sus coordinaciones de archivo están en manos de un funcionario que no tienen que ver directamente con los archivos.

Aunque en la reforma a la Ley de Transparencia se impulsó la obligación para que los sujetos obligados elaboraran “instrumentos de control y consulta”, ésto se ha limitado al llenado de unos formatos y su respectiva presentación en los portales de transparencia, lamentó Aguilera Murgía. “Se ha olvidado lo más importante, la calidad de la información que se presenta”.

La directora general del Archivo General de la Nación sostuvo que el nuevo concepto de gobernanza, como una manera de gobernar comprometida con el desarrollo de México resulta inviable si no hay el convencimiento de recurrir a los archivos, modernizarlos, profesionalizarlos, ordenarlos, administrarlos y aprovecharlos para el mejor desempeño de las instituciones en beneficio de la sociedad.
Autor: Juan Carlos Miranda

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Los archivos en México no forman parte del patrimonio protegido

>>  lunes, 12 de enero de 2015

Fernanda Canales: “Construimos a partir de destrucciones”
http://www.nssoaxaca.com/ 12/01/2015
La mexicana culmina una historia de la arquitectura del último siglo en su país. Su obra retrata la modernidad huyendo de prejuicios y folclorismos.

La proyectista Fernanda Canales (México DF, 1974) ha hecho historia escribiendo una historia. Tras diez años de investigación, ha publicado dos volúmenes -Arquitectura en México, 1900-2010 (Arquine)- que explican la modernidad arquitectónica de su país con contexto, raíces y consecuencias. Investigar la historia le ha servido para hacer autocrítica y para transformar lo que construye. “Antes sentía que un proyecto sería bueno si se parecía a lo que estaba haciendo alguien más o si aparecía en las revistas. Ahora hago proyectos con los errores que los profesores me empujaron a evitar. Creo que esos errores harán que el espacio funcione”.

Autora de proyectos como el Centro Cultural Elena Garro (2012) en DF o el Centro de Estudios Superiores de Diseño (2008) en Monterrey, Canales cuenta que muchas de las historias de la arquitectura mexicana llegaron desde el exterior. Desde fuera se decidió qué era lo moderno y se folklorizó la imagen de lo construido. Además, ese recuento de los edificios del siglo XX estaba escrito a trozos. Quedaban temas pendientes como el urbanismo, el diseño, los profesores o los discípulos. Ni siquiera Luis Barragán, el arquitecto mexicano más importante del siglo XX, tuvo una monografía hasta que cumplió 74 años: “Y aun entonces se la hicieron en Nueva York, en el MOMA”.

PREGUNTA. Y ganó el Pritzker cuatro años después.

RESPUESTA. Sí, tras la muestra del MOMA y antes de que consiguiera el reconocimiento interno. En México se le criticaba. Se consideraba escenográfico. Era independiente, una figura aislada sin vínculo con la universidad. Por eso durante años se le dio la espalda.

P. ¿Qué otros proyectistas fueron menospreciados?

R. Alberto Arai, autor de los frontones de la Ciudad Universitaria, o Augusto Pérez Palacios, que diseñó el estadio olímpico, recibieron reconocimiento pero luego se perdió su rastro. No hay publicaciones tampoco sobre Ruth Rivera, la hija de Diego Rivera, que fue la primera arquitecta graduada en el Politécnico. Los archivos en México no forman parte del patrimonio protegido. Eso hace que la historia sea incompleta.

P. Es la primera vez que una mujer escribe una historia de la arquitectura. ¿Altera su mirada la información seleccionada?

R. He tratado de ser más integradora: cuento menos la historia de los arquitectos y más la de la ciudad.

"La historia de la arquitectura mexicana se ha contado a partir de 20 figuras clave y había más. El propio Barragán tenía socios. Esta es una historia de las historias no contadas"

P. ¿Qué prejuicios ha tratado de evitar?

R. La historia de la arquitectura mexicana se ha contado a partir de 20 figuras clave y había más. El propio Barragán tenía socios. Esta es una historia de las historias no contadas. Hubo utopías que no se construyeron que han dado pie a proyectos. La Ciudad Universitaria hubiera sido impensable sin un proyecto anterior de Villagrán con sus alumnos. Incluso el nuevo aeropuerto [que construirá Norman Foster con Fernando Romero, yerno de Carlos Slim] tiene raíces históricas en el que Alberto Kalach y Teodoro González de León propusieron.

P. En los sesenta, Mario Pani ya abordó el problema de la densidad y construyó un barrio para 100.000 habitantes. ¿Cómo diseñar una ciudad que parece no tener límite?

R. Después del proyecto olímpico de 1968, DF dejó de verse de manera conjunta. Luego se ha construido una ciudad indeterminada. La historia arquitectónica de los últimos 50 años en México ha dejado visiones fragmentarias y de corto plazo.

P. Pero México tuvo un mismo partido en el poder, el PRI, a lo largo de 60 años.

R. Incluso así no ha habido continuidad política para construir las ciudades. Somos un país acostumbrado a construir a partir de destrucciones. El periodo nuevo hispano destruye la arquitectura precolombina y el siglo XXI no reconoce como patrimonio histórico el del XX. Solo dos proyectos, la casa de Barragán y la Ciudad Universitaria, están protegidos, y porque son patrimonio de la Unesco.

Torres de Satélite. Naucalpan, 1958. Luis Barragán y Mathias Goeritz. / ARMANDO SALAS PORTUGAL

P. ¿La modernidad uniformizó las ciudades?

R. Sí, pero, curiosamente, la primera modernidad mexicana no fue un producto importado. Nació de ideas de la época y trabajaba con herramientas, materiales y costumbres locales simplificándolos. Puede verse en el trabajo de Juan O’Gorman: un muro de cactus, por ejemplo. Han sido las últimas décadas del siglo XX y esta primera del XXI las que han hecho que las ciudades se parezcan cada vez más unas a otras.

P. ¿Qué las acerca?

R. Se han convertido en territorio y los monumentos son los mismos. Antes Oaxaca era muy distinta a Veracruz y ahora todas tienen infraestructuras anodinas similares: supermercados o centros comerciales, y el mundo entero encarga edificios simbólicos a los mismos proyectistas. Eso rompe cualquier símbolo.

P. ¿La arquitectura latinoamericana puede indicar una vía de futuro por su costumbre de trabajar con pocos medios?

R. En sentido estricto sí, pero puede convertirse en un discurso vacío si sólo se toman las referencias visuales y se desestiman las dinámicas de autoconstrucción.

P. Hacer este libro la ha transformado como arquitecta.

R. Completamente. Cuando estudié en México en ningún momento fuimos a visitar una obra del siglo XX. Tampoco aprendimos el nombre de ningún urbanista, más allá del deslumbramiento por lo que ocurre fuera y el desconocimiento de lo que ocurre dentro. En 1992, cuando empecé a estudiar, las referencias eran opacadas por la figura de Barragán, por lo que producían sus discípulos, vaya. El siglo XX no parecía tener nada más. El pasado estaba revisado, historiado, pero no el siglo XX. Por eso quise entender quiénes eran los que decidían cómo serían las ciudades cuando estas crecieron más que en toda su historia.

P. ¿Un arquitecto puede acartonar su obra cuando conoce tan exhaustivamente la historia?

R. Tras hacer el libro, me doy cuenta de que debo regresar a lo que creía antes de empezar a estudiar. Debo borrar lo aprendido y volver a ver sin prejuicios, como un ciudadano más que como un arquitecto.

P. ¿Por qué? ¿Los modelos estaban mal elegidos?

R. Primaban los valores formales y el discurso conceptual. Era considerado cursi hablar del espacio interior. Ha sido un error olvidarnos de que la arquitectura tiene también que ver con trabajar con la mano y con el cuerpo. El orden geométrico abstracto y todo lo que tiene que ver con el exterior ha pesado mucho más que la manera en que debían utilizarse los espacios. Aunque suene muy básico, esa parte tan esencial se nos había olvidado.

"La fortificación de los edificios lo único que hace es aumentar el contraste y la agresividad. Cuanto más arquitectura prepotente hagamos, más lo fomentaremos"

P. En muchas ciudades latinoamericanas se levantan arquitecturas agresivas para proteger a quienes viven en ellas. ¿Es ese el futuro de las ciudades?

R. La fortificación de los edificios lo único que hace es aumentar el contraste y la agresividad. Cuanto más arquitectura prepotente hagamos, más lo fomentaremos. Hacer el libro me sirvió para ver cómo se han tratado los mismos temas en distintas épocas. Y la seguridad es una constante. Mi generación cree que nos ha tocado el tema de la seguridad como a ninguna otra y estamos lidiando con la guetificación de las ciudades (gated comunities) como si fuera algo nuevo. Si revisas la historia, en la época de la revolución mexicana o con los primeros edificios modernos, Enrique Yáñez hizo una casa en la que dejaba agujeros en la fachada para que los usuarios pudieran sacar el rifle.

En octubre de 1968, tras la matanza de Tlatelolco en la plaza de las Tres Culturas, empezó a temerse el espacio público de la ciudad. Se comenzó a ver la plaza no como un lugar cívico sino como un riesgo. Más de 30 personas juntas eran un peligro. Esta visión de un Gobierno totalitarista empieza a anular cualquier diseño de espacio público, lo privatiza. Pero el DF de los últimos sí ha salido más a la calle. Ha cambiado, sabe que debe quitar muros.

P. En su país recuperan el espacio público cuando en España se está privatizando.

R. El espacio público existe cuando la sociedad se apropia de él. En México hay una tradición de apropiación desmedida: los mercados, los puestos callejeros. Más del 70% de lo que se construye es informal. Así que la naturaleza de apropiación es paradigmática, pero se puede salvar la segregación social gracias al peso de la arquitectura informal. La democratización de los espacios terminará por imponerse en el mundo.

Autor: ANATXU ZABALBEASCOA

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Ley de Documentos Administrativos e Históricos del Estado de México requiere actualización tiene 2 decadas

>>  viernes, 17 de enero de 2014

Urgen actualizar la Ley de Documentos Administrativos
http://www.edomexaldia.com.mx/ 17/01/2014


La Ley de Documentos Administrativos e Históricos del Estado de México tiene casi dos décadas de haber sido promulgada y aunque en su momento significó un paso adelante en la materia, requiere actualizarse.

Así lo dio a conocer la diputada mexiquense del PRI, Elda Gómez Lugo, quien propuso reformar y adicionar diversas disposiciones de dicha ley, a efecto de establecer como nueva potestad de los ayuntamientos, utilizar las tecnologías de la información para preservar y asegurar el conocimiento y difusión del acervo documental oficial.

Indicó que los ayuntamientos, deben asegurar en su gobierno la disponibilidad, el acceso, la integridad, la autenticidad y conservación de la información que desarrollen en el ejercicio de su competencia, así como la confidencialidad en los datos de los usuarios.

Es por ello, que sostuvo que a pesar de un pasado ilustre y una tradición casi centenaria en archivística y biblioteconomía, en el país existen asimetrías estructurales, que se acentúan sensiblemente cuando se habla de educación, preservación y difusión de los documentos históricos y administrativos de los ayuntamientos.

Refiere que a pesar de los avances que iniciaron en la pasada administración del ahora Presidente de México, Enrique Peña y que han continuado y profundizado bajo la conducción del Gobernador Eruviel Ávila Villegas impulsando medidas legislativas que incorporan al marco normativo del Estado las nuevas tendencias de las tecnologías de la información y la comunicación, aún queda mucho trabajo por hacer.

“Se deben diseñar mecanismos y políticas públicas tendentes a que un mayor número de pobladores accedan a la educación y al conocimiento del acervo documental público que producen los ayuntamientos, se debe lograr de manera sencilla, bajo premisas de calidad y excelencia”.

Para la diputada se pretende hacer efectivo el derecho para propiciar que en los municipios se incentiven modelos de cooperación y coordinación para hacer accesible a sus habitantes el acceso a la información, procurando una cobertura tan amplia que alcance incluso a las poblaciones más marginadas y alejadas de las cabeceras municipales.

Autor: ARACELI CARBAJAL

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En México también espiaban en los Archivos de la Embajada estadounidense

>>  domingo, 27 de octubre de 2013

Cuando los mexicanos espiaron a los estadounidenses
http://www.zocalo.com.mx/ 27/10/2013

Mucho polvo ha levantado lo aparecido en la publicación alemana Der Spiegel acerca de las actividades de espionaje que realizaron algunos elementos al servicio del gobierno estadounidense sobre las actividades de autoridades y políticos mexicanos. Esto nos llevó a recordar que hace muchísimos años, las cosas fueron a la inversa, pero antes de ir a ellas demos un breve repaso al comportamiento que los actores de hoy han mostrado sobre el tema.

El miércoles anterior, al observar el video de la instalación del Grupo de Amistad México-Estados Unidos, nos percatamos de que cuando, ante las diferencias, el profesionalismo y la razón prevalecen aquello adquiere otros niveles. Observamos al presidente de la Cámara de Diputados, el panista queretano, Ricardo Anaya Cortes, emitir un discurso de protesta por el acto referido en el párrafo anterior. Esto no tendría nada de particular de no ser porque hace tiempo no escuchábamos que, ante circunstancias similares, la firmeza del reclamo fuera acompañada de la brillantez intelectual contenida en la arenga. Asimismo, encontramos la respuesta de un profesional de la diplomacia, el embajador estadounidense, Earl Anthony Wayne quien dio cuenta de su experiencia y oficio en la materia. Cuando otro, ante la controversia, hubiera optado por escabullirse, el embajador Wayne dio la cara y acudió al evento en donde, alejado del circo mediático, precisó que por los conductos debidos se están realizando las negociaciones para superar el diferendo.

Desafortunadamente, en otros foros no encontramos de un nivel similar. A la protesta, apegada al librito, del canciller mexicano, José Antonio Meade Kuribreña, le faltó oratoria. Pero quien exhibió carencia de argumentos y exceso de demagogia fue el presidente nacional del PRI, César Octavio Camacho Quiroz cuya alocución fue plena de lugares comunes que nada aportan a la solución del problema. Y mientras analizábamos esto, venían a nuestra memoria los días en que, uno a uno, revisábamos los documentos que daban cuenta de cuando en materia de intromisión en las actividades de otros, las cosas eran a la inversa. Pero como todo tiene un origen, como nos lo comentaron, se los narraremos.

Hace varios años, en un pueblo del estado de Puebla, un hombre, cuyo nombre desconocemos, se topó con las ruinas de lo que en otros tiempos fueron oficinas y, en el lugar otrora usado para asearse, encontró unas cajas de cartón. Al revisarlas halló, unos en folders con el sello del Ministerio de Comercio, Industria y Trabajo y otros sueltos, documentos en inglés y español que mencionaban nombres de presidentes, embajadores y políticos. Algunos legajos ya habían sido parcialmente alimento de roedores y otros se debatían entre humedad y hongos. Ante esto, decidió que en su próxima visita al Distrito Federal buscaría quien le informara sobre alguna institución que pudiera estar interesada en aquel montón de pliegos. Le comentaron sobre un sitio que “guardaba los papeles de Calles” y se dio a la tarea de localizar las oficinas del Fideicomiso Archivos Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca. Ahí, les mencionó lo encontrado, invitándolos a llevarlos al lugar en caso de que aquellos escritos les interesaran. Acto seguido, los directivos instruyeron a los técnicos para ir al rescate de lo que percibían eran documentos de valor incalculable. Cuando fueron trasladados a los archivos mencionados, se percataron que la labor de rescate seria mayúscula. Lejos de desanimarse, los técnicos especialistas dieron inicio a la restauración, la cual realizaron con destreza admirable. Gracias a ello, años después, los historiadores, incluido este escribidor, pudieron revisarlos.

Cuando llegamos a investigar, teníamos información limitada. En The New York Times de finales de febrero de 1927, se comentaba que algunos documentos habían sido sustraídos de la embajada estadounidense en México. Un mes más tarde, publicaba que esos documentos eran falsos y se encontraban en posesión del presidente, Plutarco Elías Calles. A ciencia cierta no se conocía el contenido de los mismos, ni quien los sustrajo o como llegaron a manos del mandatario mexicano. Dado que el tópico era parte de nuestra disertación doctoral, y hoy ha derivado en un par de artículos con el editor en espera de aprobación para publicarse, acudimos al sitio arriba referido y, gracias al apoyo de técnicos y directivos, revisamos los documentos rescatados. Dichos legajos daban cuenta de las acciones que durante años desarrolló el Agente 10-B, seudónimo bajo el cual un nativo de San Antonio Texas, quien argüía ser saltillense, Miguel R. Ávila, se encubría para desarrollar las actividades dentro de la embajada estadounidense, mismas que le patrocinaba el ministro de industria, comercio y trabajo, Luis Napoleón Morones. Al mismo tiempo, Ávila espiaba al Gobierno mexicano para el embajador estadounidense James R. Sheffield, un diplomático cuyo limitado contacto con funcionarios gubernamentales mexicanos le inducía a iniciar sus reportes a Washington con “de acuerdo a lo publicado hoy en el diario…” o “conforme a información proporcionada por fuentes confiables…,” mientras se reunía con los añorantes del porfiriato. Entre tanto, Ávila accedía libremente a la embajada, copiaba documentos, fabricaba otros y obtenía varios más supuestamente extraídos de los archivos del Gobierno mexicano cuya redacción mostraba la manufactura de alguien cuyo idioma materno no era el español, pero que a los ojos del embajador lucían como auténticos. La crisis explotó y en Washington no encontraban explicación.

Para entonces, el estadista Elías Calles tenía sobre el escritorio los folders con los documentos extraídos y/o copiados de los archivos estadounidenses.

Seguramente con ello, el patrocinador Morones creyó asegurar su futuro. Todo hacía suponer que el Gobierno mexicano armaría un escándalo mayúsculo ya que con la información contenida podía especularse sobre una posible invasión a México. Sin embargo, el presidente mexicano consideró que aquello era una oportunidad para mejorar relaciones. Por una parte, mando llamar al periodista George Barr Baker, amigo del presidente Calvin Coolidge, para entregarle una copia de los documentos y solicitarle se los entregara al mandatario estadounidense. En paralelo, instruyó al embajador mexicano en Washington, Manuel Téllez para que se reuniera con Coolidge y el secretario de estado, Frank B. Kellogg y les comentara cómo el presidente mexicano obtuvo los documentos y asegurarles que México no se enfrascaría en ninguna reyerta publica al respecto. El problema fue superado y meses más tarde Sheffield era removido para ser sustituido por quien sería el mejor embajador que ese país haya tenido en el nuestro, Dwight W. Morrow. Sin embargo, a finales de 1927, Sheffield, con el apoyo de William R.
Hearst, buscó crear un conflicto mayor con los documentos espurios fabricados por Ávila en conjunción con el corresponsal del Philadelphia Ledger en México, John Page. Esta acometida terminaría en el senado estadounidense en donde fueron exhibidos como fabricantes de legajos falsos.

Pues sí, hubo una vez en que los mexicanos espiaron a los estadounidenses, pero un estadista mexicano y uno de los más destacados presidentes en la historia estadounidense, utilizaron los canales diplomáticos adecuados y evitaron el escándalo mediático. Como resultado, durante los años inmediatos, las relaciones entre ambas naciones vivieron tiempos de trabajo conjunto, algo que fue muy útil para construir el México en donde la estabilidad política, el crecimiento y el desarrollo económico florecieron.


Autor: Editorial, Rodolfo Villarreal Ríos

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Secretario de Gobierno, Jorge López Portillo Tostado, dijo para Querétaro tema de archivos es una política de Estado

>>  viernes, 14 de junio de 2013

Firman convenio con el Archivo General de la Nación
http://eleconomista.com.mx/ 14/06/2013


Con el propósito de establecer un Sistema Estatal de Archivos Judiciales, el gobierno de Querétaro y el Archivo General de la Nación (AGN) firmaron un convenio de colaboración.

En el evento, celebrado en el Archivo Histórico, el secretario de Gobierno, Jorge López Portillo Tostado, dijo que para Querétaro el tema de los archivos es una política de Estado, “por eso nuestro ánimo de inscribirnos en el Sistema Nacional de Archivos”.

Indicó que sin cultura del archivo no hay buena rendición de cuentas, “ya que necesitamos saber y dejar documentado lo que hacemos y también lo que no hacemos; y con este esfuerzo hay memoria colectiva”.

Asimismo, ratificó que se continuará “con esta política que nos significa un orden organizacional, pero además, la necesidad de infraestructura; el Gobernador retoma esto, hace de ello una política de Estado por que estamos hablando de la memoria de todos los queretanos”.

Al respecto, admitió que hay problemas de saturación y dispersión en los archivos del Tribunal Superior de Justicia, del Poder Legislativo; el Archivo General de Notarías, del Registro Público de la Propiedad, del Registro Civil y el Archivo Histórico del estado.

Jorge López Portillo destacó que con este acuerdo se desarrollarán acciones orientadas a la modernización de los servicios archivísticos, intercambio de información, rescate, organización, conservación y aprovechamiento del patrimonio documental de la nación, con el fin de alcanzar un mejor manejo.

En tanto la directora general del Archivo General de la Nación, Aurora Gómez Galvarriato, indicó que con este convenio se hará realidad la operación del Sistema Estatal de Archivos.

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Escuela Mexicana de Archivos y el IEDEM firman convenio para promover investigacion documental

>>  viernes, 24 de mayo de 2013

Firman convenio el IEDEM y la SEP. Se comprometen a promover la investigación documental
http://www.oem.com.mx/ 24/05/2013

Cuernavaca, Morelos.- El Instituto Estatal de Documentación del Estado de Morelos y la Escuela Mexicana de Archivos, firmaron un convenio de colaboración con la Secretaría de Educación para promover la investigación, el estudio, el análisis y fundamentalmente la formación que trabaje con la documentación.

Gerardo Zarza Uribe, director del Instituto Estatal de Documentación, aseguró que este convenio también va encaminado a modernizar y hacer una ampliación de la documentación, que será en beneficio de las dependencias y la sociedad morelense a través del patrimonio documental.

Dijo que esto es una nueva etapa de contribución entre las dependencias y entidades públicas, al mismo tiempo de reiterar su compromiso en el actuar profesional y continuar con el fortalecimiento de archivos ordenados, recopilados y resguardados.

Y es que hay que señalar que el tema de la documentación y los archivos es importante dentro de la administración pública con dos vertientes, la primera está relacionada con la propia gestión de la administración, porque a través de los documentos es como se testimonian las actuaciones administrativas y decisiones, donde se encuentran los elementos para poder tomar buenas decisiones.

Y la segunda: los archivos. Precisó, están íntimamente relacionados con otros temas que hoy en día se han venido desarrollando como es la transparencia, acceso a la información y rendición de cuentas.


Autor: Mónica González

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Acervo Historico del Archivo General de Notarias del Distrito Federal de Mexico

>>  martes, 14 de mayo de 2013

Valoran el Archivo Histórico de Notarías DF 
http://www.elporvenir.com.mx/ 14/05/2013

El ex Templo de Corpus Christi, ubicado frente a la Alameda central, custodia uno de los más valiosos tesoros documentales del país.

Ciudad de México.- El ex Templo de Corpus Christi, ubicado frente a la Alameda central, en el corazón de la ciudad de México, custodia uno de los más valiosos tesoros documentales del país: El Acervo Histórico del Archivo General de Notarías del Distrito Federal.


El rescate de este archivo histórico comenzó hace casi 10 años con el traslado de la documentación notarial de 1525 hasta principios de siglo XX que resguardaba el Archivo General de Notarías del DF en su edificio de la avenida Candelaria de los Patos, en la colonia Diez de Mayo, al templo fundado un jueves de Corpus de 1724 para albergar el primer convento para indias caciques en América.

La labor que el Colegio de Notarios del DF ha realizado en el rescate de este edificio histórico y en el traslado de ese archivo que “muestran los intereses económicos, políticos y culturales de los habitantes de la ciudad de México”, será reconocida este sábado por la noche con la entrega de la Medalla al Mérito, que otorga el Fmx-Festival de México en el Centro Histórico a las personas o instituciones por su contribución al rescate, impulso y dignificación del Centro Histórico.

Ese trabajo de rescate ha implicado, además de la restauración del inmueble histórico, la identificación y catalogación de ese vasto acervo que está en constante crecimiento y que actualmente suma 28 mil volúmenes, divididos en tres fondos: el Reservado, que concentra documentos del siglo XVI, el Fondo Antiguo que incluye documentos del siglo XVII y XVIII, y el Contemporáneo, conformado por documentos que van del siglo XIX hasta hace 70 años.

La riqueza invaluable de este acervo incluye desde testimonios notariales y legales de personajes como, Hernán Cortés, sor Juana Inés de la Cruz, Miguel Hidalgo y Costilla, Leona Vicario, Guadalupe Victoria, Benito Juárez, Porfirio Díaz y Francisco Villa, hasta documentos protocolizados por hombres e instituciones que han habitado la capital mexicana en los últimos cinco siglos.

“Refleja el día a día, el palpitar de la ciudad. Aquí se puede encontrar la documentación, el acontecimiento diario de la ciudad”, comenta Jorge Alfredo Ruíz del Río, miembro del Consejo del Colegio de Notarios del Distrito Federal y quien fue el principal responsable del rescate y traslado del archivo histórico al ex Templo de Corpus Christi.

Digitalización y catalogación Gran parte de estos documentos ya están disponibles para la consulta de investigadores y el público en general.

Además de que, un grupo de historiadores y restauradores han comenzado con la digitalización de los más antiguos.

Actualmente, explica María Cristina Soriano, coordinadora del proyecto de catalogación y digitalización del acervo, se tiene completamente digitalizado el Fondo Reservado, que incluye 57 mil imágenes y 96 volúmenes del siglo XVI.

Este trabajo, agrega, se realizó con el apoyo del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM.

Pero además de la creación de una base de datos que permita a los visitantes localizar de manera rápida los documentos de su interés, el reto del archivo es lograr digitalizar todo su acervo.

“Nuestro proyecto es dejar en respaldo digital hasta lo más reciente”, dice Ruíz del Río.

Otro de los grandes retos, advierte Ruíz del Río, será ampliar la capacidad de resguardo de las instalaciones, ya que se trata de un archivo que día a día se alimenta por las nuevas notarías que se vuelven históricas y la sede actual comienza a quedarse sin espacio.

“En aquel momento, cuando se trasladó, se pensó que este espacio nos duraría para resguardar el acervo unos 20 años, que en ese momento era bastante tiempo, pero estoy hablando de hace 10 años, ahora ya trasladamos más de lo que originalmente habíamos previsto, ya nos van a alcanzar los 15 o 20 años que habíamos planeado y después ¿dónde vamos a meter todo lo demás?”, dice.

Además, agrega, los archivos notariales de hace dos siglos no son tan amplios como los que se produjeron hace 70 años.

“Los documentos de un notario del siglo XX puede rebasar por mucho los volúmenes que ahora tenemos en el acervo histórico, porque vino la explosión demográfica de la ciudad y la gran cantidad de documentos que se produjeron en una notaría es vasto”, explica.

El reconocimiento será entregado este sábado a las 19: 00 horas en el Palacio de Bellas Artes durante el concierto que ofrecerá la Filarmónica de la Ciudad de México.

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En Archivos Historicos Genaro Estrada y Secretaría de Relaciones Exteriores documentos de mexicanos con Hitler

>>  jueves, 2 de mayo de 2013

Mexicanos que pelearon por Hitler
http://www.zocalo.com.mx/ 02/05/2013

0México, D.F.- En el preludio de la Segunda Guerra Mundial cientos de mexicanos de origen alemán abandonaron el país para pelear en el ejército de Adolfo Hitler. Tras la derrota nazi, decenas de ellos intentaron recuperar la nacionalidad mexicana que habían rechazado y regresaron al país legal o clandestinamente. Algunos contaron con la ayuda de Miguel Alemán Valdés. Ello consta en documentos del Archivo Histórico Genaro Estrada de la Secretaría de Relaciones Exteriores y del Archivo General de la Nación.


Como canciller de Alemania, a partir de 1933, la incendiaria oratoria de Adolfo Hitler se trasmitía y repetía por todos los medios de la época: prensa, cine y principalmente radio. Sus llamados para defender la patria trascendían fronteras y tuvieron eco en México, al grado de que en el preludio de la Segunda Guerra Mundial cientos de mexicanos de origen alemán viajaron a Europa para sumarse a las filas del ejército hitleriano.

Algunos de ellos habían nacido en las fincas cafetaleras del Soconusco en Chiapas y apenas habían cumplido 18 años.

Al llegar a Alemania rechazaban la nacionalidad mexicana para enrolarse en algunas de las divisiones de la Wehrmacht, la maquinaria de guerra nazi. Pelearon en diversos frentes de la guerra en Europa. Algunos alcanzaron grados de oficiales. Muchos de esos mexicanos dejaron sus vidas en los combates contra el ejército soviético.

Los que sobrevivieron a la derrota nazi fueron recluidos en campos de concentración. Muchos intentaron recuperar la nacionalidad mexicana que habían rechazado y con ello tener la posibilidad de regresar al país. Decenas lo lograron. Realizaron los trámites en el consulado de México en Frankfurt. Antes tuvieron que demostrar que no habían militado en el Partido Nazi.

Otros regresaron ilegalmente, sin cumplir todos los trámites. Cientos más que no eran de origen mexicano también intentaron huir de Europa viniendo a México. Algunos lo lograron.

Hay indicios de que también criminales de guerra escaparon a México, Argentina, Brasil o Bolivia. Esa información se desprende del reporte de un agente de inteligencia estadunidense que operaba en Roma, quien advirtió a sus superiores en ese sentido; el documento está en el Archivo Nacional de Washington.

Sobre los mexicanos que lograron recuperar su nacionalidad existen dos tomos con al menos medio centenar de expedientes cada uno en el Archivo Histórico Genaro Estrada de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Además en el Archivo General de la Nación (AGN) hay cartas, documentos, fotografías y pasaportes de mexicanos que estaban peleando en Europa. Mandaban misivas y fotos de sus campañas a sus familiares, la mayoría radicados en fincas cafetaleras de Veracruz y Chiapas, cartas que no llegaron a su destino pues fueron incautadas por el gobierno.

“Desnazificación”

Según los archivos de la SRE entre los oficiales que lograron regresar a México se encontraba Jurgen Petersen, nacido en Puebla en 1923. Abandonó el país y rechazó la nacionalidad mexicana a principios de los cuarenta. En octubre de 1942 alcanzó el grado de sargento de infantería en el ejército nazi. Al término de la guerra fue recluido en un centro de concentración y desde ahí comenzó los trámites para regresar a México.

Su expediente precisa: “La Dirección General de Asuntos Jurídicos determinó que a esta persona le corresponde la nacionalidad mexicana por nacimiento. Con fecha 24 de julio último esta Dirección ha solicitado al interesado un Certificado de Desnazificación debidamente legalizado que hasta la fecha no se ha podido producir”.

El Certificado de Desnazificación era el documento más importante para salir de los países ocupados por los Aliados en Europa. Incluso era más relevante que el pasaporte. Las autoridades militares eran las únicas que podían validarlo.

Petersen regresó a Puebla sin ese documento. Además, muchos de los oficiales que regresaron a México presentaron papeles expedidos por autoridades civiles alemanas que no certificaron los mandos militares británicos ni estadunidenses.

Otros que pudieron regresar a México fueron los hermanos Herbert Emil y Hellmuth Trampe. Nacieron en la finca cafetalera La Estrella, de Escuintla, Chiapas. En 1929 salieron de México y siguieron refrendando su pasaporte mexicano hasta 1940. A partir de ese año lo rechazaron y se sumaron al ejército del Tercer Reich.

Al término de la guerra Herbert Emil Trampe fue recluido en un campo de concentración en Francia. Solicitó su repatriación a México a través del consulado de Frankfurt.

Su expediente precisa: “Se trata de un joven de buena conducta, de buena reputación, a quien sorprendió la guerra en Alemania, donde se encontraba junto con su hermano, sólo con su madre, quien falleció y por lo mismo no estaba en edad de decidir lo que debiera hacer en esas circunstancias. Como casi todos los jóvenes de 16 años o más, fue enrolado en el ejército, a pesar de estar registrado como mexicano”.

Los hermanos Trampe sirvieron en el ejército de Hitler desde 1942. Regresaron a México a principio de los cincuenta.

Las peticiones de repatriación de oficiales llegaron hasta el despacho del presidente, quien turnó los expedientes a la SRE para que los mexicanos de origen alemán regresaran al país. Fueron los casos de Hans H. Koopemann y de Guillermo Hasselmann y su esposa, cuyo nombre el expediente no consigna.

La mayoría de esos trámites se realizaban en el consulado de México en Frankfurt, pero otros se promovieron en sedes diplomáticas en Praga, Bruselas o Madrid. De esos consulados llegaron decenas de peticiones de repatriación de presuntos “mexicanos” que desconocían lo más elemental de la República Mexicana. Incluso varios de ellos comenzaron los trámites y sin esperar respuesta se introdujeron ilegalmente al país.

Entre ellos está Herbert Fahmel. Sus trámites para regresar a México los realizó una empresa de la industria química llamada Pinturas Rapidol. El expediente del caso contiene una carta en la cual la empresa aclara que Fahmel estaba preso en un centro de reclusión en Bruselas. La empresa muestra copias de un cheque por 600 dólares a cargo del Chemical Bank Trust para cubrir los gastos del viaje.

La respuesta de la SRE a la petición de Pinturas Rapidol dice que “lamenta no poder, por ahora, acordar de conformidad la repatriación del señor Fahmel”. Agrega que éste salió del país en 1942 como ciudadano alemán, en canje por ciudadanos mexicanos.

Posteriormente el consulado mexicano en Frankfurt reportó que Fahmel ya se encontraba en México debido a que la Secretaría de Gobernación autorizó la documentación para que viajara como migrante.

Ruta de las Ratas

Nazis de la talla de Adolf Eichmann, Josef Mengele o Klaus Barbie lograron huir a Sudamérica gracias a una red de colaboradores que incluyó a miembros de la Cruz Roja Internacional y hasta a personajes del Vaticano, como el obispo austriaco Alois Hudal, quien los escondió en una red de monasterios conocidos como la Ruta de las Ratas. Según los documentos de los tribunales de Nuremberg, alrededor de 5 mil oficiales nazis de importancia lograron escapar por esa vía.

Esa organización tenía su contraparte en Latinoamérica. En México el servicio de inteligencia militar alemán, la Abwehr, mantenía intacta una parte de su centro de operaciones, el más grande e importante fuera de Europa.

Meses antes de que empezara la Segunda Guerra Mundial, el almirante Wilhelm Franz Canaris, jefe de la Abwehr, ordenó que se abriera en México un puesto de avanzada con la misma capacidad con la que contaba la Organización de Guerra establecida en España, de acuerdo con documentos desclasificados por el gobierno de Estados Unidos.

La oficina fue dirigida por el mayor George Nicolaus junto con el teniente coronel Friedrich Karl von Schelebruegge, pariente del excanciller Franz von Papen, lo que dejaba ver la importancia que tenía la nueva sede de espionaje.

El principal objetivo de la Abwehr era vigilar desde la frontera norte de México los movimientos militares y realizar espionaje industrial sobre la maquinaria bélica de Estados Unidos, así como asegurar el suministro de petróleo mexicano para la fuerza aérea alemana (la Luftwaffe) y desplegar una red de inteligencia para toda Latinoamérica. Luego sumarían a sus actividades el sabotaje desde la frontera contra la industria e infraestructura estadunidenses.

México era relevante para el ejército nazi. Desde 1938 vendía a los alemanes 70% de su producción petrolera, pero a mediados de 1941 comenzó a cortarle el suministro por presión de Estados Unidos. A partir de entonces se inició la operación de una eficiente red de contrabando encabezada por el doctor Joachim A. Hertslet, quien mandaba el crudo a Alemania a través de Italia, Japón y la provincia marítima rusa de Primorsky, Siberia.

Para asegurar ese suministro también llegaron nazis del más alto nivel. Entre ellos Williams Rhodes Davis, empresario petrolero estadunidense, y Axel Wenner Gren, magnate sueco considerado en esa época uno de los hombres más ricos del mundo. Éste último administraba los fondos nazis desde bancos suizos.

También llegó al país la actriz alemana Hilda Kruger, quien se convirtió en amante del entonces secretario de Gobernación Miguel Alemán Valdés. Gracias a ella, el funcionario protegió la red de la Abwehr que operaba en México.

Por ello resultan creíbles las versiones de que algunos criminales de guerra nazis primero llegaron a México para después fugarse a Sudamérica.

También existen evidencias en los documentos desclasificados por Washington que señalan que los servicios de inteligencia estadounidense y británico trajeron a México a nazis para posteriormente llevarlos ilegalmente a Estados Unidos y ponerlos a su servicio.

Los altos mandos militares aliados decidieron usar a los agentes nazis debido a que sus prioridades en Europa habían cambiado. Para finales de los cuarenta ya no les preocupaba perseguir a los criminales y llevarlos a los Juicios de Nuremberg. Su nuevo objetivo era frenar la expansión de los soviéticos en Europa del Este. Los altos oficiales nazis habrían servido para ese propósito.

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CONSERVACION DE ARCHIVOS Y TRANSPARENCIA

>>  lunes, 25 de marzo de 2013

Destacan conservación, organización y rescate de archivos en Sonora
http://www.elreporterodelacomunidad.com/ 21/03/2013
Sonora está haciendo un trabajo ejemplar en materia de conservación, organización y rescate de archivos, consideró la directora General del Archivo General de la Nación (AGN), Aurora Gómez Galvarriato Freer, durante su visita a la Universidad de Sonora.

La funcionaria federal impartió hoy en la alma máter la conferencia “Los archivos y la transparencia en el marco de la Ley Federal de Archivos”, a la cual asistieron académicos y alumnos del Departamento de Historia y Antropología, personal del Archivo Histórico de la Universidad, así como del Instituto de Transparencia Informativa del Estado de Sonora y de la Dirección del Boletín Oficial y Archivo del Estado.
En su charla, Aurora Gómez resaltó que en la entidad existen documentos muy valiosos sobre el funcionamiento del Gobierno Estatal, que datan del siglo XIX, y algunos coloniales, y hay una iniciativa muy clara para modernizar y organizar todo ese acervo, “partiendo del tremendo rezago que existe se avanza a pasos acelerados”, reconoció.

Habló de la importancia de la recién publicada Ley Federal de Archivos, la cual establece las normas de organización de los acervos a nivel de la Federación, y también se otorga al AGN el carácter de organismo descentralizado, con autonomía de gestión y presupuesto, mayor fortaleza legal y se convierte en el ente rector de la archivística nacional, explicó.

Reveló que existen casos en algunos estados donde desaparecen archivos importantes para la revisión de la gestión realizada por los gobernadores, “y eso no debe de pasar”. Gracias a esta ley, añadió, “se establece que los archivos de las oficinas gubernamentales son de los ciudadanos, pertenecen al servicio público y no al servidor público”, recalcó.

“Esta ley busca erradicar ese sentido patrimonialista del funcionario sobre los archivos que produce, porque como funcionario público no son de él --los archivos que genera--, son del gobierno, y los debe dejar en los archivos… y bien organizados”, agregó.
Otro reto en materia archivística es la organización de los documentos electrónicos, pues cada vez es mayor el acervo que nace y se adapta de esta manera, “digitalizar no es una panacea, digitalizar es un mecanismo que permite una mayor difusión, y a la vez nos genera archivos electrónicos que tenemos que preservar”.
La importancia de resguardar un archivo radica en la transparencia, “porque sin esos documentos no hay rendición de cuentas; puede haber algún rumor de que tal vez alguien está malversando fondos, pero si no tienes el documento que lo atestigüe no puedes llegar a ningún juicio en ningún tribunal”, subrayó.
Y si bien aceptó que la conservación de documentos es costosa “es mucho más caro no hacerlo”, puntualizó.

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ARCHIVO HISTORICO DEL FONDO DE CULTURA ECONOMICA

>>  viernes, 22 de febrero de 2013

Archivo del Fondo de Cultura Económica, tesoro en papelhttp://www.dossierpolitico.com/ 22/02/2013
El Archivo Histórico del Fondo de Cultura Económica(FCE) es rico por su naturaleza e historia; al ser la editorial mexicana más importante desde hace 79 años, resguarda miles de documentos, mecanuscritos y correspondencia que escritores como Carlos Fuentes, Alejo Carpentier, Octavio Paz, Jorge Luis Borges, Alfonso Reyes, Rosario Castellanos, Carlos Pellicer y Pedro Henríquez Ureña, entre muchos más, sostuvieron con los más emblemáticos directores de esa casa: Daniel Cosío Villegas y Arnaldo Orfila Reynal.

Tan sólo de la sección de correspondencia de Autores y traductores -la más rica-, el Fondo cuenta con 40 metros lineales de documentos, que se traducen en 980 expedientes que representan 31 mil 500 fojas escritas entre 1934 a 1980, la gran mayoría escrito en papel cebolla, que tiene muy buena resistencia al tiempo. Pero también los hay en papel bond, algunos en revolución o en otros tipos, pues vienen del extranjero; el tamaño carta predomina, pero también hay en oficio y en otro formato entre los dos anteriores.

Pero el FCE no sólo resguarda emblemáticas misivas de puño y letra de autores hoy consagrados, cuenta además con alrededor de 4 mil mecanuscritos, algunos con correcciones del editor, de entre los que destacan 275 obras originales que consideran de gran valor y que resguardan con las más altas condiciones de cuidado en su almacén de negativos.

"Hay una conciencia de preservación, es un archivo que en los 90 se entregó y constaba de unas 80 cajas de cartón tamaño oficio, lo que representaba 40 metros de documentos lineales y se resguardó tal cual aquí en el edificio, en un lugar no ex profeso para el archivo histórico, sino en uno de los anaqueles, junto con un inventario que ya venía con clasificación geográfica", dice María Antonieta Hernández Rojas Valderrama, coordinadora del Archivo Histórico del FCE.

Condiciones aceptables

Los 980 expedientes de autores y los 275 mecanuscritos o manuscritos conforman el más importante tesoro histórico de esta editorial del Estado mexicano, pero al mismo tiempo representan su mayor reto: tienen la responsabilidad de preservar y mantener en las mejores condiciones ese tesoro de papel que no tiene ninguna otra editorial.

Las condiciones del acervo, dividido en dos sedes: las oficinas de Picacho-Ajusco y su almacén en Iztapalapa, son muy aceptables; la colección principal de mecanuscritos, los 275, está en un lugar con las condiciones ideales de conservación distintas al del resto de los mecanuscritos -entre 3 mil 500 y 4 mil-, que no son obras emblemáticas ni originales, sino galeras, o primeras o segundas pruebas de edición.

"Entre los 275 mecanuscritos seleccionados están todas las obras de Marx y Engels en la primera traducción de Wenseslao Rosas, traducciones de filosofía de autores alemanes; y mecanuscritos de escritores mexicanos, tenemos a Castellanos, Fuentes, Novo, Pellicer, Arreola, Rulfo con obras emblemáticas; hay de Revueltas, de Mariano Azuela y obras pequeñas de Alfonso Reyes", afirma.

¿Qué tienen esos 275 mecanuscritos que tienen mejores condiciones de conservación? Son obras que cumplen ciertos criterios: son originales, emblemáticas del catálogo, las más vendidas y abrieron colecciones. Por ello, son objeto de mejor tratamiento, limpieza, restauración y están en cajas especiales de polipropileno con guardas acidificadas.

Proyecto en marcha

El FCE tiene conciencia de conservación de su Archivo Histórico, por eso recientemente comenzaron a digitalizar la sección más importante de ese acervo, la correspondencia de Autores y traductores, a la que le siguen: Agencias literarias, Subsidiarias y filiales, y Clientes de la editorial.

En ese trabajo, complicado pues hay cartas con papel quebrado o deshecho, escritas en papel cebolla que se trasluce y se pierde cuando la carta fue escrita por las dos caras o en papel revolución que está muy amarillo y quebradizo, están 90% de la digitalización, pero con ello preservarán aún más la memoria, y el archivo físico se podrá mandar a Iztapalapa, para el mejor cuidado.

Algunas cartas ya han sido restauradas mediante injerto de fibra de papel japonés, otras están a la espera de entrar a la restauración; las que se han consultado más por los investigadores son los que tienen el papel más reseco y quebradizo; sin embargo no ha habido ninguna pérdida de información, todas se reguardan en cajas negras de polipropileno para evitar que les entre luz y se dañen más, aunque no tienen guardas libres de ácido.

"Hay planes para continuar la digitalización, las condiciones físicas de los acervos se procura que sean las mejores, se mantienen en un buen estado, aunque tenemos mucho trabajo por hacer y mejorar, tenemos el apoyo de la institución que sabe que es importante cuidar y dar a conocer lo que resguardamos", dice la coordinadora del Archivo Histórico.

Autor: Yanet Aguilar Sosa | El Universal

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SISTEMA DE ADMINISTRACIÓN DE ARCHIVOS APROBADO en SESION DEL CONSEJO ESTATAL DE ARCHIVOS

>>  viernes, 1 de febrero de 2013

Sesión del Consejo Estatal de Archivos y su actualización 
http://www.oem.com.mx/ 01/02/2013

Aguascalientes, Ags.- El secretario de Gobierno, Sergio Reynoso Talamantes, presidió la sesión del Consejo Estatal de Archivos, en la que los representantes de los archivos municipales aprobaron y firmaron el convenio para la implementación del Sistema de Administración de Archivos (SAA), lo que permitirá tener un mayor y adecuado control de la información que resguarda cada archivo.

Durante su intervención en calidad de presidente del referido consejo, Reynoso Talamantes señaló que con el SAA, se está abonando a la gestión de la memoria administrativa, política, jurídica y cultural del Estado, ya que la cooperación entre los municipios contribuye a la eficacia y eficiencia del manejo de la información existente en los acervos.

Agregó que la administración del gobernador Carlos Lozano de la Torre, reafirma el interés por garantizar la transferencia del acervo cultural de una generación a otra, ya que el vínculo de la ciudadanía con los archivos es una necesidad actual, por la fuente de conocimiento que representan en nuestra sociedad.

Por su parte, la directora general de Archivos, Marisol Hernández Rodríguez, explicó que el SAA fue desarrollado y donado por el Archivo General de la Nación (AGN) a la dependencia que ella encabeza, para su operación, supervisión e implementación en los archivos municipales de Aguascalientes.

La funcionaria presentó un informe ante los integrantes del Consejo, sobre las actividades realizadas en 2012 por la Dirección General de Archivos del Estado, como las 60 visitas hechas a los archivos públicos y privados de la entidad, así como los cursos de capacitación impartidos sobre rescate y conservación de acervos; la dinámica de este año será incrementar la capacitación, así como las visitas para continuar con el diagnóstico de cómo se encuentran los archivos.

La importancia de conservar el pasado en épocas tan solubles, es más que importante. Sea por la revolución tecnológica permanente o por la sensación de un tiempo sin tiempo debido a la rapidez de lo cotidiano, lo cierto es que hoy conservar el pasado resulta vital para la Congregación en cuanto valor de una memoria histórica.

La fugacidad, esa sensación de continuidad, cierta ideologización de la historia, que, muchos dicen eternidad en las relaciones humanas, impone un resguardo de la memoria total. Porque debido al momento o a la coyuntura de la comunidad, se "necesita" recordar para ir recobrando la memoria histórica, lo sucedido como única certeza ante lo efímero del presente o el proyecto del futuro.

Los documentos son el paso del recuerdo de los hechos a través de las generaciones, ¿pero por qué se cree que se pierde el tiempo recopilando información, pasando horas y horas leyendo y trascribiendo documentos en lugar de aprovecharlo en actividades de diversión? " El espectáculo de la investigación, con sus éxitos y sus trabas rara vez aburre. La totalidad ya acabada es la que difunde frialdad y tedio".

Es tanta la importancia que tienen los documentos históricos que se debería establecer la prohibición de que ningún documento podrá ser destruido a menos que lo determine la autoridad competente y que los documentos de importancia deberán ser conservados y cuidados con gran esmero y amor.

Completaron el presídium en esta sesión, el diputado Gilberto Carlos Ornelas, vocal ejecutivo del Consejo Estatal de Archivos por parte del Poder Legislativo; Ana Margarita de Luna Mora, vocal ejecutiva por parte del Poder Judicial, y el secretario del Ayuntamiento de Aguascalientes, Luis Fernando Muñoz López, consejero por el Ayuntamiento de Aguascalientes.

Autor: Mario Mora Legaspi

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DESAPARECEN ARCHIVOS DE PEMEX MEXICO POR EXPLOSION

Explosión se habría generado en zona de archivos de Pemex
http://www.sdpnoticias.com/ 01/02/2013


México.- La explosión en el edificio B2, adyacente a la Torre de Petróleos Mexicanos se habría suscitado en la zona de archivos por lo que las especulaciones han comenzado a correr.

Y es que hasta ahora no hay antecedentes de una explosión como la suscitada la tarde de ayer en ningún edificio de país.



En la primera tragedia de este tipo que enfrenta, el presidente Enrique Peña Nieto hizo un llamadoa través de los medios de comunicación para evitar cualquier tipo de especulaciones, luego de que se habló de un ataque premeditado a las instalaciones de Pemex.

“No queremos que esto dé motivos a especulaciones de posibles razones sobre este percance”, comentó el priista.

En la red social Twitter, se ha divulgado la versión que con la explosión se buscaba borrar cualquier huella comprometedora que pudiera existir en los archivos.
Van 28 muertos

Aunque el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dio a conocer que hasta anoche 25 muertos y 101 heridos, esta mañana trascendió que tres personas más habrían muerto, por lo que la cifra de víctimas fatales aumentaría a 28.

Pemex, por su parte, informó en su cuenta de Twitter que desalojó su torre central por una "falla en el suministro de energía eléctrica".

En total, fueron evacuadas unas 10 mil personas.

La explosión movilizó de inmediato autoridades capitalinas y federales, así como 100 ambulancias del ERUM, Cruz Roja, Protección Civil y la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Edomex.

Así tuiteó Álvaro Delgado Gómez, periodista del semanario Proceso.

Alvaro Delgado Gómez @alvaro_delgado
Sabotaje o accidente, en el edificio de Pemex donde ocurrió la explosión había archivos muy relevantes.
1:36 PM - 01 feb 13


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ARCHIVO AUDIOVISUAL Y FOTOGRAFICO DEL PALACIO DE BELLAS ARTES

>>  jueves, 31 de enero de 2013

Un paseo por la memoria de Bellas Artes 
http://www.eluniversal.com.mx/ 31/01/2013
El Acervo Histórico del Palacio guarda más de mil fotografías, 2 mil programas de mano, carretes de audio y videocintas que dan cuenta de la historia del recinto


Entre el material con el que más contaba el Palacio se encuentran los programas de mano. A los que también se han ido sumando las donaciones. Alma Rodríguez Ayala / EL UNIVERSAL






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Videos Un paseo por la memoria de Bellas Artes.
El Acervo Histórico del Palacio de Bellas Artes resguarda desde el 2004 la memoria de cada uno de los espectáculos que se han ofrecido ahí desde hace casi 80 años
Una mujer supo que su padre había sido tenor y que un día cantó en el máximo recinto cultural del país. Ella, registrada como hija natural, tenía la necesidad de saber si era cierta aquella historia y conocer, al menos en fotografía, a su papá. Sin más datos que la fecha aproximada de su presentación, acudió al Acervo Histórico del Palacio de Bellas Artes.

Las investigadoras que trabajan desde hace siete años en el archivo que ocupa un salón en el segundo piso del Palacio, le ayudaron a la mujer a localizar al tenor.

No lo encontraron, sólo había material aproximado a la fecha, pero a la señora no le importó. Quizá nunca había tan cerca de él, como el día que visitó ese archivo.

Este material no sólo resguarda la memoria de cada uno de los espectáculos que se han ofrecido ahí desde hace casi 80 años; también es guardián del material de la gran mayoría de los artistas que han pisado el escenario, muchos de ellos olvidados con el paso del tiempo. Así lo demuestra otra historia que Silvia Carreño, coordinadora del acervo, cuenta en entrevista con EL UNIVERSAL.

“También vino una señora que nos dijo que cantó aquí pero que no tenía nada sobre su actuación, un programa de mano, una foto. Nos pidió que la ayudáramos a buscar algo en nuestro material y sí había. Resultó que ella fue una cantante que tuvo varias funciones como solista”, dice.

Un joven acervo

En 2004, en el marco de los 70 años del Palacio, se impulsó la catalogación y preservación del archivo resguardado dentro de las instalaciones y en las oficinas del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), entonces sólo una investigadora se dedicó a revisarlo.

Al investigar el material se dieron cuenta de la gran importancia y de los graves vacíos que existían. En 2006 el acervo fue acreditado ante el Archivo General de la Nación y ahora trabajan en sus sistematización siete investigadores especializados.

De acuerdo con Carreño, resguardan alrededor de 2 mil 500 programas de mano, unas mil 200 fotografías, libros, revistas, artículos hemerográficos, videos y cintas de carrete.

Desde su creación, el acervo no ha podido incrementarse considerablemente, pese a que en su inauguración se hizo un llamado al público, instituciones, artistas, promotores y gente interesada a donar el material que tuvieran. Carreño, reconoce: “Tampoco es que tengamos una gran infraestructura para llenarnos de todo lo que las personas quieran donar”.

Y añade: “Estamos terminando nuestra base de datos para saber qué sí podemos recibir, porque no podemos estar aceptando todo lo que nos llega porque tal vez ya lo tenemos”.

Aun así, han recibido material que ha resultado invaluable, como el de cintas en VHS y Betamax de grabaciones que resguardaba el crítico y divulgador Manuel Yrízar.

Otra de las donaciones que han resultado una joya para este acervo es la que proporcionó la investigadora Patricia Aulestia, dedicada a la historia de la danza, en la que trabaja Teresa Nava. “Ella ha sido muy escrupulosa y se ha dedicado a rastrear lo que se ha escrito sobre la disciplina dancística, que fue lo que nos donó. Ha sido muy importante porque de otro modo no lo hubiéramos podido conseguir, se trata de notas hemerográficas aparecidas entre los años 20 y 40”, refiere Nava.

El material se ha ido catalogando por disciplina: danza, teatro, música y ópera. Ahora, también lo clasifican por artista y director, para, dice Carreño, no sólo saber qué día actuaron, sino también para registrar qué hicieron y con quienes.

Entre el material con el que más contaba el Palacio se encuentran los programas de mano. A los que también se han ido sumando las donaciones. Todo, comenta Carreño, se está digitalizando y puede ser consultado por investigadores, estudiantes y en general todo el público interesado.

Entre los proyectos que se tienen previstos como resultado de este trabajo de sistematización se encuentran la producción de discos. “Octavio Sosa ha tenido un gran entusiasmo por la memoria sonora, así que con las cintas de carrete se están trabajando discos sobre cantantes de los años 60 a 80. Una de ellas es la soprano Guillermina Higareda, la mezzosoprano Belén Amparán, el tenor David Portilla y el barítono Roberto Bañuelas, el único de los cuatro que aún vive. Es un proyecto que se trabaja desde el Palacio, en colaboración con la Fonoteca Nacional”, apunta Carreño.

Espacio de exhibición

Paralelamente a la catalogación del material, en el vestíbulo del recinto se instauró en 2009 un espacio dedicado a su exhibición, bautizado como El rincón del tiempo, en el que han presentado cinco muestras que dan cuenta de los sucesos y espectáculos que han tenido lugar en diferentes épocas de su historia.

Actualmente se ofrece una dedicada al Palacio en la cinematografía nacional, que da cuenta de las figuras que actuaron en el recinto y en el cine, y de cómo han aparecido los espacios exteriores e interiores del inmueble en algunas películas.

Según la investigadora Beatriz Maupomé, responsable de las exposiciones, está por aprobarse una muestra que dará cuenta de la vida cotidiana en el Palacio desde su antecedente como Teatro Nacional, cómo se vestía el público, las costumbres, cuándo empezaron a surgir los revendedores, cómo eran las calles aledañas, entre otros aspectos. “Es un acervo vivo que no sólo posee la memoria del Palacio de Bellas Artes que está por cumplir 80 años, sino también de su antecedente como recinto oficial que es el Teatro Nacional, inaugurado en 1844. Hemos trabajado paulatinamente y hemos luchado para tener más personas que nos ayuden, hemos trabajado también en su preservación y en su difusión”, dice Beatriz Maupomé.

Otro de los espacios dedicados a la exhibición de material sobre el recinto es la sala Justino Fernández, en donde actualmente se exhibe la muestra Voces ocultas, conformada por 100 fotografías sobre los detalles de las esculturas y ornamentos del recinto, captadas por Lorena Alcaraz y Bernardo Arce.

En septiembre de 2014 se conmemorarán los 80 años de la inauguración de este recinto y, según Carreño, se alista un proyecto con este material para conmemorar la efeméride.

En tanto, las investigadores continúan trabajando en un acervo muy joven, comparado con el de grandes teatros, como la Scala de Milán, en donde desde hace décadas recuperan su memoria.
Alida Piñón | El Universal

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GUILLERMO SHERIDAN NOS INVITA A REFLEXIONAR SOBRE TRASLADO INDEBIDO Y DONACION DE ARCHIVO

>>  miércoles, 12 de septiembre de 2012

Dos de archivos
http://www.letraslibres.com/ 11/09/2012


1. Archivos agónicos
El traslado del archivo histórico de la Secretaría de Educación Pública a una bodega en Tlalnepantla es una noticia infausta. Es un archivo obviamente valioso: creado en 1980, alberga material sobre la afanosa tarea de educar al país desde el periodo de Reforma: una tarea que es la justificación final de todas nuestras viscisitudes políticas y sociales: educar ha sido la misión por excelencia del Estado mexicano desde su ingreso a la modernidad.

(No habré de referirme, por escéptica higiene mental, a la ruta que va de Ignacio Manuel Altamirano a Justo Sierra, y más tarde a Vasconcelos o a Torres Bodet, y que se las arregló para culminar en la reiterada maestra Elba Esther: en pocas genealogías mexicanas es tan legible nuestra decadencia.)

El entredicho del archivo de la SEP es preocupante. Claro que un buen porcentaje de sus casi cien millones de documentos caben en esa categoría fúnebre que es el “archivo muerto”, tal los expedientes de la mayor parte del muy abundante personal que ha laborado para la SEP, y cuya preservación posee un valor histórico relativo.

Pero no es el caso, por ejemplo, del “Fondo de Instrucción Pública y Bellas Artes”, de los expedientes y materiales de pensadores, artistas, pedagogos y escritores cuyo paso por la SEP inventaría ese archivo en documentos relevantes no sólo para el estudio de sus particulares ideas e iniciativas, sino para la historia de las ideas en México.

Sólo para el interés literario, en ese archivo trashumante existe documentación valiosa (que observé cuando estaba aún en la calle de la Academia) sobre inumerables protagonistas de las letras modernas que, casi invariablemente, prestaron servicios a la SEP: José Juan Tablada y Ramón López Velarde, casi todos los poetas del grupo de los “Contemporáneos” (Torres Bodet y Pellicer, los hermanos Gorostiza, Novo y Villaurrutia, Ortiz de Montellano).

Habrá, entre esas olas de papel, papeles sobre el conflicto entre Narciso Bassols y Jorge Cuesta. Existirá un expediente sobre la misión educativa que llevó a Octavio Paz a Mérida en 1937… Y hay documentos pertinentes sobre instituciones derivadas del proyecto educativo, como el INBA; colecciones hemerográficas formidables, fotografías, proyectos arquitectónicos y artísticos cuyo valor informativo es mucho más imperecedero que el papel sobre el que están impresos.

Expurgar esas montañas de paja en pos de las agujas prodigiosas sigue siendo una tarea hercúlea, a pesar de la encomiable labor que han realizado sus encargados. Pero la dimensión de la inmensa tarea no justifica la indiferencia que se percibe en este nuevo traslado, ahora a un desierto remoto. Como siempre en México, el grito que llega al cielo cuando algo está a punto de perderse sólo es proporcional al silencio que lo rodeaba cuando estaba a salvo.

Conservar, catalogar, poreservar y estudiar ese archivo, claro está, es costoso. Podría pagarlo el dinero que, desde luego, hoy enjoya líderes sindicales, comisionados y asesores holgados, bulldogs de lujo, políticos padrotes. Podría pagarlo un presupuesto que le cerrase el grifo a la frivolidad de “palacios” legislativos, aeronaves suntuosas, premios para decorar con betún letrado pasarelas rodeadas de analfabetas… (¿Por qué ibamos a ser capaces de crear una institución que impidiese la exportación de archivos literarios a las universidades norteamericanas, como si fueran bananas con IQ, si no podemos preservar adecuadamente los archivos que ya tenemos?)

El traslado del archivo de la SEP a una bodega no deja de ser, inevitablemente, una metáfora expresiva de la desidia. Parecen secarse las fuentes primarias que deberían regar el conocimiento y la crítica de los traspapelados tiempos mexicanos. Una muestra más de cómo nuestra obsesión con el pasado acostumbra acostarse con la amnesia.

Al día siguiente de que varios historiadores criticamos el proyecto de que se habla en este artículo, el secretario de educación Dr. José Córdoba Villalobos, comunicó que lo cancelaba.

Es de celebrarse. Y de esperarse que el archivo de la SEP reciba más atención y cuidados, modernización y selección…

2. Un archivo que no emigró
Celebro que María Luisa Capella y los hijos de Tomás Segovia hayan entregado el archivo del gran poeta, narrador, crítico, traductor y profesor a El Colegio de México. Celebro también que, al recibirlo, esa institución –que hospedó los trabajos de Tomás durante años– se comprometa a preservarlo en el buen estado de salud que requiere para recibir a sus futuros visitantes.

Archivo riquísimo el de Tomás: contiene sus manuscritos, diarios, cuadernos de trabajo, fotografías y, desde luego, su correspondencia con Luis Cernuda, Alejandro Rossi, Raymundo Lida, Ramón Xirau, Antonio Alatorre, Seamus Heaney, Julio Cortázar, Tzvetan Todorov, Jacques Lacan y, desde luego, Octavio Paz (cuyas Cartas a Tomás Segovia ya se publicaron aunque, lamentable e incomprensiblemente, sin las respuestas de su interlocutor: una “respondencia” amputada de su esencial prefijo). Las cartas del gran poeta amoroso y erótico a las mujeres que amó antes que a la luminosa María Luisa, la legendaria Michelle Alban y la narradora Inés Arredondo, madres de sus hijos, forman también parte del legado.

Será un archivo que, además de documentar y apuntalar los trabajos y los días de Tomás, tendrá relevancia para el estudio de la “generación de medio siglo”, ese inventario de talento descomunal representado por el grupo de escritores y artistas activo durante la segunda mitad del pasado siglo y cuya mera enumeración agotaría el espacio de esta columna y la vecina: escritores, artistas y pensadores que abrieron México al mundo, crearon revistas y suplementos, hicieron cine y teatro, crearon barrios, engendraron hablas, sostuvieron polémicas enriquecedoras y formaron una abundante descendencia.

La actitud de la familia Segovia es extraordinaria, también, pues es casi inédita entre los herederos de archivos literarios de valía en México. Lo habitual, entre nosotros, es enviarlos a instituciones foráneas que poseen los recursos para adquirirlos y resguardarlos. Esto es algo que, desde luego, se entiende: a estas alturas de nuestra historia cultural, no hemos sido capaces en México de crear una institución que compita con las extranjeras –bien financiadas y muy eficientes-- a la hora de atraer el interés de los escritores o sus herederos, ofrecerles orden y seguridad ni, obviamente, un pago justo que, para muchas familias, es imperativo.

¡Qué vergüenza que la rapacidad o el fetichismo (o las dos cosas) de “investigadores” sin escrúpulos, que literalmente saquearon a las familias de varios escritores, haya colaborado tanto a justificar y entender la decisión de exportar los archivos!

Existen, aquí y allá, en diversas instituciones mexicanas, algunos archivos de mérito (que, por cierto, ya deberían coordinarse y unificar criterios) que en nada pueden competir contra los recursos y la seguridad –así como la notable eficiencia en sus servicios-- que ofrece --por citar un caso emblemático-- la Biblioteca Firestone de la Universidad de Princeton. Su “Manuscripts Division” guarda, por ejemplo, los archivos de Miguel Ángel Asturias, José Bianco, Reinaldo Arenas, Cabrera Infante, Cortázar, Donoso y Vargas Llosa. Entre los archivos mexicanos están, entre otros, los de Carlos Fuentes –que se lo vendió en 1995– y más recientemente los de Monterroso, García Ponce, Elena Garro, Margo Glantz, Ibargüengoitia, Leñero, Pitol y Rossi.

Un país moderno aprecia en sus escritores a los cartógrafos únicos e irrepetibles de los infinitos modos de ser, de hablar, de pensar y de sentir que crean y registran los escritores. Cuidar sus legados y propiciar su consulta los agrega a la discusión pública: se enriquece el conocimiento tanto de los escritores como de su país. A veces lo hacen el Estado, como el suizo o el francés; a veces las universidades, como en Estados Unidos; o bien fundaciones e institutos que juntan patrocinio estatal y subvención privada, como en España. En México no hacemos nada. Preferimos los homenajes eternos y la creación de premios literarios con bolsas fantásticas exprimidas del erario.

Leo en la dádiva que ha hecho la familia Segovia y en la respuesta de El Colegio de México un nuevo llamado a crear una institución capaz de detener esta diáspora penosa de memoria.

Quizá todavía no sea tarde.

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ARCHIVOS HISTORICOS MEXICANOS CONVERTIDOS EN BODEGAS DE PAPEL

>>  lunes, 10 de septiembre de 2012

De archivos históricos a bodegas de papel
http://www.eluniversal.com.mx/ 10/09/2012

Archivos históricos de las dependencias federales se encuentran en precarias condiciones de conservación Esperanza Orea / EL UNIVERSAL






DETALLES DEL ACERVO Resguarda, entre otros fondos, la información generada de 1821 a 1995 sobre las relaciones internacionales y la política exterior de México. (Foto: ROBERTO ARMOCIDA EL UNIVERSAL )


Gran parte de los archivos históricos de las dependencias federales se encuentran en precarias condiciones de conservación. Los miles de documentos que contienen la memoria del país permanecen guardados en bodegas, sin un orden específico y, muchas veces, sin que ese acervo se haya actualizado desde hace décadas.

Algunas secretarías de Estado, como las de Salud, Educación Pública, Relaciones Exteriores y Defensa Nacional cuentan con un archivo histórico administrado por la misma dependencia; otras instancias federales, como las cámaras de Diputados y de Senadores, también cuentan con un rico acervo documental, pero éstos no siempre están actualizados, en gran parte por la falta de organización que presentan desde los llamados archivos de concentración, que son los que guardan los documentos consultados de manera esporádica y donde se selecciona los que tienen determinado valor histórico.

Es la falta de presupuesto y de conciencia para preservar el patrimonio documental que hace que estos grandes acervos documentales operen con las mínimas condiciones, coinciden los historiadores. “Muchos, dados los costos, operan con las condiciones mínimas. La mayoría cuenta con un presupuesto limitado que sólo les permite comprar lo esencial como cajas AG12, guardas y estantería; otros, los menos, tienen un acervo separado del área de consulta donde, con suerte, controlan la luz y el polvo, pero no la temperatura y la humedad”, dice la historiadora del INAH y paleógrafa Berenise Bravo Rubio.

Aurora Gómez Galvarriato , directora del Archivo General de la Nación (AGN), que custodia la memoria histórica del país, advierte que tan sólo en los archivos de concentración de la administración pública federal existen unos mil kilómetros lineales de documentos que necesitan ser depurados, pues buena parte de su contenido está para darse de baja y un 5% para transferirse al AGN por tener valor histórico.

Esa falta de organización, añade la historiadora, se debe a que, muchas veces los archivos son considerados simples bodegas de papel: “Por lo general, los archivos dependen de las direcciones de Recursos Materiales y Servicios dentro de las Oficialías Mayores de las secretarías, que tienen a su cargo bodegas de muebles, de productos de almacenes, construcciones y mantenimiento, de modo que los archivos quedan en una prioridad muy baja; son percibidos como cajas y cajas en bodegas”.

Un caso que ilustra los malos manejos de los acervos es el del archivo histórico de la Secretaria de Educación Pública, que iba a ser trasladado a una bodega en Tlalnepantla, sin tomar en cuenta los requerimientos necesarios para su conservación.

“Hay una falta de conciencia histórica y de una cultura sobre la conservación de los archivos, un buen ejemplo es lo que el Oficial Mayor de la SEP pretendía hacer con ese archivo histórico. Esto demuestra una gran ignorancia, la decisión que había tomado es como si estuviera mandando a Tlalnepantla la bodega de papel periódico”, opina la historiadora Georgette José.

“Invertir en la preservación de la memoria histórica del país implica mucho dinero y a las autoridades no les importa. Por ejemplo, en la actual administración todas las entidades públicas ya tendrían que haber llevado a cabo una depuración para saber qué documentación histórica se le va a mandar al AGN, pero dudo que lo estén haciendo”, agrega la investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.

Desorganización en todos los niveles

Ese problema de desorganización en las grandes concentraciones de archivos de las dependencias del Ejecutivo federal se extiende a otras instancias; el poder Legislativo aún tiene mucho trabajo por hacer.

De acuerdo con la historiadora Josefina Mac Gregor Gárate, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y ex directora del Archivo Histórico y Memoria Legislativa en la Cámara de Senadores, mientras en este acervo se han hecho esfuerzos de preservación, al de la Cámara de Diputados le falta organización: “Si uno quiere consultarlo no es fácil, está dividido, no se puede encontrar la documentación fácilmente. Existe el Diario de Debates, que es una manera de resolver el problema, pero hay veces que uno quisiera saber más; por ejemplo, uno asumiría que si un senador o diputado ingresa a la Cámara debe tener un expediente, pero esto no se encuentra en ninguna de las dos Cámaras”, advierte.

Con ella coincide Gómez Galvarriato, quien dice que el archivo histórico de la Cámara de Diputados no está actualizado. “El archivo depende de la Biblioteca de la Cámara de Diputados, pero el de concentración depende de un área más administrativa y no hay contacto entre los dos, y el archivo histórico no se ha alimentado desde hace años”, dice.

La consecuencia de esa desactualización en los archivos provoca vacíos históricos, refiere Gómez Galvarriato: “Esto sólo es la punta del iceberg de un gran problema que se encuentra hacia abajo, y que tiene que ver con esos enormes archivos de concentración desorganizados y que no están actualizados, y todo esto provoca que prácticamente a partir de los años 50 hacia nuestros días tengamos muy pocos documentos históricos en esos archivos públicos”.

Mercedes de Vega, directora general del Acervo Histórico Diplomático de la Secretaria de Relaciones Exteriores, el cual custodia entre otros acervos, información desde 1821 a 1995 sobre las relaciones internacionales y la política exterior de México, los tratados internacionales celebrados por el país y una biblioteca con casi 80 mil volúmenes sobre política internacional y diplomacia, comenta que a diferencia de las otras secretarías de Estado, ésta cuenta con una dirección general que tiene el control sobre los archivos de concentración e históricos.

“No es un puesto menor el que se encarga del cuidado de los archivos, como ocurre en otras dependencias, que a veces ni siquiera un jefe de departamento hay. En el caso de la cancillería hay toda un dirección general”, detalla.

Todo esto, dice, permite cubrir en su totalidad el ciclo vital de los documentos, lo cual deberían hacer todas las dependencias:

“En este caso, nosotros sí podemos vigilar que todo el ciclo vital del documento se lleve a cabo correctamente porque hay una sola área que concentra todo el flujo documental”, comenta la historiadora, quien confía que con la nueva Ley Federal de Archivos, publicada en enero pasado, las demás dependencias optimicen la conservación de sus acervos.

Como Mercedes de Vega, Aurora Gómez Galvarriato, confía que con esta nueva ley se enfrente el mal manejo de los acervos y se valoren por lo que son: “El reto que busca la Ley Federal de Archivos es dejar de percibirlos como cajas y empezar a percibirlos como información valiosa que nos va ayudar a tener mayor transparencia, y dentro de la cual se encuentran documentos históricos que son patrimonio cultural”, concluye.

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