Berlín, 6 oct (dpa) - Tres meses después del terremoto y
la catástrofe atómica en Japón, el periodista alemán Matthias Matting visitó
ese país y resumió sus impresiones en un libro que era publicado ya a mediados
de julio, tan rápido como uno de sus artículos para una revista alemana. La
razón: Matting produjo su "Viaje a Fukushima" él mismo, bajo la forma
de eBook. "Es esta una interesante alternativa a la manera clásica de
publicar un libro a través de una editorial", dice Matting.
Para producir un eBook, primero hay que convertir el
manuscrito al formato de libro electrónico ePub (electronic publication). Un
software usado con frecuencia para la edición digital es Calibre (
http://calibre-ebook.com),
un programa gratuito para Windows, Mac y Linux. Matting considera Calibre como
"una especie de iTunes para eBooks", casi sobredimensionado para
editar un libro en formato ePub.
Recomienda por ello el editor de eBooks Sigil (
http://code.google.com/p/sigil),
un proyecto de código abierto de Google, que existe igualmente para todos los
sistemas operativos conocidos. Aqui, el formateo del layout (diseño) del libro
no tiene lugar en el programa de procesamiento de textos, sino, tras ser
escrito, en el editor de eBook. Por ejemplo, se puede importar el texto del
libro a través del portapapeles, y después formatear el texto y los títulos y
agregar fotos e ilustraciones.
Usuarios de Mac pueden emplear Pages, el procesador de textos de Apple, o bien
una herramienta incorporada en el sistema operativo Mac OS X Lion. Aquí se
encuentra a disposición la función "Texto en formato ePub", que
incorpora el texto, con fotos y vídeos en un eBook.
Si el layout de un libro tiene que diseñarse de forma tan precisa como si fuera
un libro clásico, la solución es el software profesional Adobe InDesign (
www.adobe.com/es/products/indesign.html?promoid=BPBIV).
Cuesta 790 euros, pero puede ser probado gratuitamente durante 30 días. En el
desarrollo de la actual versión 5.5, Adobe puso especial atención en la
ampliación de las funciones eBook, señala Ingo Eichel, gerente de Adobe
alemana. Así, con InDesign se puede fijar imágenes y gráficos a determinados
puntos del texto y, al exportarlos en formato ePub, determinar definición y
posición de las imágenes.
Frente al formato PDF preferido por Adobe, el formato ePub se destaca sobre
todo por ser menos voluminoso y adaptarse de manera flexible a los diferentes
tamaños de pantalla - desde el PC de sobremesa a la tableta o el eReader hasta
el smartphone. Los lectores de un libro en formato ePub pueden modificar el
tamaño de la tipografía, si bien ePub no logra la pixelación más exacta del
PDF. Pero, puesto que ePub se basa en formatos estándard de la web como HTML o
XML, explica Eichel, el formato HTML5 ofrece interesantes posibilidades de
desarrollo del formato.
La tienda online Amazon ha desarrollado su propio mundo de libros electrónicos
más allá del formato ePub: los eBooks en formato Kindle sólo pueden ser leídos
en el eReader del mismo nombre o con el software para PC, Mac y aparatos
móviles. Amazon lanzó este año su programa Kindle Direct Publishing (KDP) con
el cual cualquier usuario puede publicar y vender sus libros en la tienda
Kindle en seis idiomas, incluído el español.
El periodista Matthias Matting estima que Amazon ofrece la forma más fácil de
publicar un eBook. Para subir el libro acepta los formatos Word o PDF, además
de varios archivos comprimidos HTML. No se necesita registrar el manuscrito
"y se puede publicar un libro muy rápidamente, casi aquello que se tiene
ahora mismo en el disco duro", dice. El propio Matting escribió un manual
para la plataforma Kindle, que "se ha vendido muy bien, a razón de unos
3.000 ejemplares por mes".
Tal como en el Apple iBookstore, el 70 por ciento del precio de venta va al
autor. No obstante, para poner un libro en el iBookstore, además del número de
registro de propiedad intelectual se necesita un número de tributación
estadounidense (TIN), cuya tramitación puede durar hasta tres meses.
En Estados Unidos, algunos autores han logrado notable éxito con la publicación
de libros propios sin editorial. Así, John Locke, que tras vender un millón de
libros a través de Kindle, escribió su propio consejero: "How I Sold 1
Million eBooks in 5 Months!" ("¡Cómo vendí 1 millón de eBooks en 5
meses!").
Tanta facilidad para publicar y vender libros en Internet y el rápido
florecimento del eBook ha tentado ya a muchos oportunistas a publicar obras
ajenas bajo su propio nombre. Es el fenómeno conocido como "Kindle
spam", cuyas proporciones son aún desconocidas. Los escritores, puestos en
alerta, han logrado desenmascarar ya varios intentos de este recién inventado
plagio electrónico.