El deterioro de los Archivos de Protocolos Notariales de Marchena
>> miércoles, 22 de julio de 2026
Hermandades y el cronista de Arahal alzan la voz ante el «silencioso deterioro» de los archivos históricos notariales
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Carmen González
La información publicada el pasado lunes por El Pespunte sobre el deterioro de los Archivos de Protocolos Notariales de Marchena está provocando reacciones en las hermandades de Arahal, el cronista de la ciudad e, incluso, instituciones ubicadas en la provincia de Córdoba. Todas coinciden en mostrar su preocupación por el estado en el que se encuentran estos documentos debido al valor patrimonial que representan para la historia de los tres pueblos (Arahal, Marchena y Paradas).
De momento, la mayoría de las corporaciones que han alzado la voz son hermandadfes de Arahal que manifestan su preocupación por el estado de estos documentos de relevancia para su propia historia y la del municipio.
Para el cronista de la ciudad de Arahal, Rafael Martín Martín, licenciado en Filosofía y Letras, sección Geografía e Historia, investigador y autor de numerosos libros sobre la historia de esta municipio, “lo que allí sucede no puede calificarse de otra manera que como un fracaso colectivo de las administraciones públicas en la protección de un patrimonio documental que pertenece a todos”.
Rafael Martín ha realizado una publicación en sus redes sociales denunciando los hechos asegurando que como cronista “me resulta imposible permanecer en silencio” asegurando que expresa su “más profunda preocupación” y “rechazo” ante esta situación. En este sentido argumenta que “la grandeza de un pueblo no se mide únicamente por sus iglesias, sus palacios o sus monumentos. También se encuentra en los documentos que testimonian la vida de generaciones enteras: compraventas, testamentos, capitulaciones matrimoniales, poderes, censos, fundaciones, pleitos... En esos legajos está escrita la verdadera historia de nuestros municipios, la de las familias que los habitaron, la evolución de su economía, de sus costumbres y de sus instituciones”.

Martín Martín denuncia que esta situación es “el resultado de una cadena de irresponsabilidades en la que todos encuentran una justificación y nadie ofrece solución”. Pero, según apunta en su comentario, “el deterioro no admite espera. La humedad, los hongos y el paso del tiempo no entienden de competencias administrativas. Cada día que transcurre sin una intervención especializada supone una pérdida irreversible”.
El cronista está especialmente preocupado por los legajos que corresponden a los protocolos notariales de Arahal que “presentan un nivel de degradación que compromete seriamente su conservación futura”.
Para Martín, “no estamos ante una hipótesis alarmista; estamos contemplando la destrucción silenciosa de documentos con más de cuatro y cinco siglos de antigüedad. Resulta difícil comprender que en una época en la que se destinan importantes recursos a la recuperación del patrimonio monumental, permanezca prácticamente olvidado un patrimonio documental de valor excepcional”.
Por esta razón, cree que la conservación de los archivos históricos “no puede depender exclusivamente de la buena voluntad de quienes los custodian ni de la disponibilidad de un edificio que los albergue. Requiere inversión, planificación, restauración, digitalización y personal especializado. En definitiva, requiere una auténtica política pública de protección del patrimonio documental”. Rafael Martín asegura que “la inacción también es una forma de negligencia cuando se conoce el problema y se dispone de capacidad para afrontarlo”.
Una solución estable
Por esta razón pide que se unan todas las administraciones (Ministerio de Justicia, el Colegio Notarial de Andalucía, la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial y los ayuntamientos implicados) “se sienten en una misma mesa y articulen una solución estable, con financiación suficiente y un plan de conservación integral. La protección del patrimonio histórico exige cooperación institucional y una visión que trascienda las competencias administrativas”. “No basta con lamentar el estado de estos archivos; es imprescindible actuar”, apunta.
El cronista termina diciendo que “una sociedad que permite que su memoria se deshaga entre la humedad y el abandono está renunciando, poco a poco, a comprender su propia historia”. Y proclama que “el tiempo de los diagnósticos ha terminado. Ha llegado el momento de las decisiones. Porque el patrimonio documental no puede seguir viviendo en el limbo. Y porque la historia, cuando se pierde, ya no admite restauración”.
Preocupación en tres hermandades
Tres hermandades de Arahal se han posicionado a favor de esta denuncia y piden que se actúe para que los documentos no se acaben perdiendo.
La Hermandad de la Santa Caridad y Misericordia, que celebra este año su 525 aniversario -es la más antigua de Arahal-, señala que en estos protocolos “permanece una parte esencial de nuestra memoria: la historia de nuestra cofradía, del antiguo Hospital de la Misericordia; la de las personas que sostuvieron esta institución a lo largo de los siglos; la de quienes contribuyeron a su continuidad mediante limosnas, donaciones y mandas testamentarias; y la de tantos hermanos y benefactores cuyo compromiso hizo posible que nuestra Hermandad llegara hasta nuestros días”.
Y concreta en la entrada que hacen en sus redes sociales que los legajos que forman parte del Archivo de Protocolos Notariales depositados en Marchena, contienen decisiones, contratos, fundaciones, obligaciones, legados y numerosos testimonios que permiten reconstruir la trayectoria histórica, asistencial, religiosa y social de la corporación.
Religiosidad popular
Además destacan su “extraordinario valor histórico” porque se trata de un fondo por explorar cuyo estudio resulta fundamental para conocer mejor los orígenes y la evolución de esta hermandad, “las formas de religiosidad popular desarrolladas en Arahal, las redes de devoción y asistencia articuladas en torno al antiguo Hospital de la Misericordia, así como la procedencia, autoría y circunstancias de encargo de muchas obras de arte que integran nuestro patrimonio”.
Para esta Hermandad, “la pérdida de esta documentación ocasionaría un daño irreparable, no solo a nuestra corporación, sino también a la historia de Arahal y al patrimonio documental de Andalucía. Cada legajo deteriorado puede contener testimonios únicos sobre personas, instituciones, devociones, prácticas religiosas y acontecimientos cuyo conocimiento desaparecería para siempre”.
Esta es la razón que los lleva a hacer un llamamiento a todas las instituciones con competencias y responsabilidades en la custodia y conservación de estos fondos para que “impulsen, con la máxima urgencia, las actuaciones necesarias para detener su deterioro, evaluar el alcance de los daños y garantizar su adecuada preservación y consulta”.
Santo Entierro y Esperanza
De la misma manera se ha pronunciado la Hermandad del Santo Entierro de Arahal que muestra su “preocupación” sobre el estado del Archivo de Protocolos Notariales, un “valioso fondo documental de gran interés para el conocimiento de la historia de Arahal y de los municipios de su entorno".
En sus redes sociales explican que los protocolos notariales constituyen “una fuente esencial para la investigación histórica, permitiendo profundizar en el estudio de instituciones, del patrimonio artístico, de las formas de religiosidad popular y de numerosos aspectos de la vida de quienes nos precedieron. En ellos se encuentran testimonios de gran relevancia para el mejor conocimiento de la historia de nuestro pueblo y de sus instituciones”.
Por ello, como Hermandad comprometida con la conservación, el estudio y la transmisión del patrimonio recibido de generaciones anteriores, dicen que confían en que este “importante legado documental pueda ser preservado y puesto al servicio de la investigación, contribuyendo así a salvaguardar una parte fundamental de nuestra memoria colectiva”.
La Hermandad Sacramental de la Esperanza se suma a la preocupación por el “grave deterioro” que sufren estos archivos “donde se custodia una parte fundamental de la historia de Arahal y de nuestras corporaciones". De ahí que consideren esencial “la conservación de este patrimonio documental” que incluye “nuestras raíces y el legado recibido”.
La Esperanza termina expresando su adhesión a esta petición “confiando en que esta situación reciba la atención que merece y puedan adoptarse las medidas necesarias para garantizar su protección.
El Laboratorio de Estudios Judeoconversos de la Universidad de Córdoba también ha compartido el enlace a la información de El Pespunte en sus redes para denunciar que “los protocolos de Marchena, Arahal y Paradas están en peligro. Es necesario actuar lo antes posible para salvar un patrimonio documental irremplazable.